El voto, expresión de amor a la
patria
Episcopado de Costa Rica
Al finalizar este proceso electoral que hemos vivido, quiero, como
ciudadano y como Pastor del Pueblo de Dios, hacer un vehemente
llamado a todos los costarricenses para que, como hermanos y en aras
de una convivencia social justa y armónica, por la vida democrática
de nuestro pueblo y por la construcción del bien común, asistamos a
las urnas para ejercer, responsablemente, nuestro derecho al
sufragio.
Evadir este compromiso con la Patria equivaldría a renunciar a las
posibles soluciones de los problemas que hoy Costa Rica experimenta.
Recientemente, el Papa Benedicto XVI afirmó que, desde la política,
es posible la construcción de un orden social justo, mediante el
cual cada uno viva una vida digna y se le de lo que le corresponde.
Efectivamente, la política es el ámbito privilegiado para luchar por
la integridad moral en la vida social y económica de nuestro pueblo,
para fortalecer la justa distribución y el trabajo digno para todos,
con especial atención a los que se ven amenazados por la indigencia,
la marginación o la miseria.
Este domingo 5 de febrero, los ciudadanos tendremos la gran
oportunidad de expresar nuestro amor profundo a la Patria y, con
nuestro voto, unir esfuerzos para que juntos: los jóvenes en primer
término, pero también las mujeres y hombres patriotas, hagamos
efectivo un orden justo de la sociedad y del Estado como tarea
fundamental de la política.
Elevamos nuestra mirada al Buen Dios que dirige la historia y de
quien procede toda autoridad para que, cuántos han propuesto su
nombre y resulten elegidos por el pueblo, atiendan la voz del Señor
quien clama: El que quiera llegar a ser grande entre ustedes, será
su servidor; y el que quiera ser el primero entre ustedes, será
esclavo de todos... (Mc 10, 43-45).
Que el Espíritu Santo les otorgue la sabiduría para dirigir a
nuestra Patria por caminos que reafirmen nuestra identidad
pacifista, consolidada por nuestra convivencia social y afianzada en
un desarrollo justo y equitativo.
Hago una invitación a todos los costarricenses para que, con nuestro
voto, participemos activamente de esta Jornada Cívica, como una
expresión de nuestro anhelo por vivir intensamente los valores de
paz, solidaridad, justicia y libertad y así, aportar en la
construcción de la Costa Rica que todos queremos.
Que la Reina de los Ángeles cubra con su manto maternal a Costa
Rica.
Cartago, 31 de enero del 2006
Monseñor José Francisco Ulloa Rojas
Obispo Diocesano de Cartago
Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica |