Contenido:
Introducción
Dogmas sobre la Santísima Virgen
- La Inmaculada Concepción:
- María Madre de Dios:
- La Asunción de María
- María
Siempre virgen
Dogmas sobre Dios
- La existencia de Dios
- La existencia de Dios como
objeto de fe.
- La unicidad de Dios.
- Dios es eterno.
- Trinidad
- Todo cuanto existe fuera de
Dios ha sido sacado de la nada por Dios en cuanto
a la totalidad de su sustancia.
- Carácter temporal del
mundo.
- Conservación del mundo.
- El hombre consta de dos
partes esenciales: el cuerpo material y el alma
espiritual.
- El pecado de Adán se
propaga a todos sus descendientes por
generación, no por imitación.
- Jesucristo es verdadero
Dios e hijo de Dios por esencia.
- Las dos naturalezas de
Cristo, después de su misión poseyendo íntegro
su modo propio de ser sin transformarse o
mezclarse
- Cada una de las dos
naturalezas en Cristo posee una propia voluntad
física y una propia operación física.
- Jesucristo aun como hombre,
es hijo natural de Dios.
- El hombre caído no podía
redimirse a si mismo
- Cristo se inmola a sí
mismo en la cruz como verdadero y propio
sacrificio.
- Cristo nos rescató y
reconcilió con Dios por medio del sacrificio de
su muerte en la cruz.
- Al tercer día después de
su muerte, Cristo resucita glorioso de entre los
muertos.
- Cristo subió en cuerpo y
alma a los cielos y está sentado a la diestra de
Dios Padre.
- La Iglesia fue fundada por
el Dios-Hombre, Jesucristo.
- Cristo constituyó al
apóstol San Pedro como primero entre los
apóstoles y como cabeza visible de toda la
Iglesia, confiriéndole inmediata y personalmente
el primado de jurisdicción.
- El Papa posee la plena y
suprema potestad de jurisdicción sobre toda la
Iglesia no solamente en cosas de fe y costumbres,
sino también en la disciplina y gobierno de la
Iglesia.
- El Papa es infalible
siempre que habla ex cátedra.
- La Iglesia es infalible
cuando define en materia de fe y costumbres
- El Bautismo es un verdadero
sacramento instituído por Jesucristo.
- La Confirmación es
verdadero y propio sacramento
- La Iglesia ha recibido de
Cristo la potestad de perdonar los pecados
cometidos después del bautismo.
- La Confesión Cacramental
de los pecados está prescrita por Derecho Divino
y es necesaria para la salvación.
- La Eucaristía es verdadero
sacramento instituído por Cristo.
- La unción de los enfermos
es verdadero y propio sacramento instituído por
Cristo.
- El orden es un verdadero y
propio sacramento instituído por Cristo.
- Sacramentalidad del
matrimonio.
La escatología del individuo
- La muerte. Origen de la
muerte.
- El cielo.
- El infierno.
- El Purgatorio
- Fin del mundo.
- Todos los muertos
resucitaran con sus cuerpos en el ultimo día
- El Juicio Universal.
Dogma es una verdad
revelada por Dios, y, como tal, directamente propuesta
por la Iglesia a nuestra fe.
La revelación, fuente del dogma, da a conocer la
enseñanza divina en su propio concepto: tal es la
primacía de Pedro y de sus discípulos y como
consecuencia la infalibilidad pontificia.
Para que una verdad revelada sea un dogma es necesario
que este propuesta directamente a nuestra fe por una
definición solemne de la Iglesia o por la enseñanza de
su magisterio ordinario.
En el Evangelio se subraya varias veces la naturaleza de
la fe. Está descrita como una adhesión a la enseñanza
divina anunciada por Cristo o predicada en su nombre y
con su autoridad por los apóstoles. En el evangelio de
San Marcos lo encontramos:
"Después les dijo: "Id por el mundo y predicad
la buena nueva a toda la creación. El que crea y se
bautice se salvará; el que no crea, será
condenado." (Mc. 16, 15-16).
"La fe es garantía de lo que se espera; la prueba
de las realidades que no se ven. Por ella fueron alabados
nuestros mayores." (Heb. 11, 1-2).
Desde el siglo I al IV, esta doctrina se manifiesta por
la insistencia con la cual los Santos Padres afirman la
obligación de creer íntegramente en la doctrina
enseñada por Jesucristo a los apóstoles.
Para que la enseñanza divina contenida en las Sagradas
Escrituras sea un dogma son necesarias dos condiciones:
- El sentido debe estar
suficientemente manifestado
- Esta doctrina debe
estar propuesta por la Iglesia como revelada.
Cuando el texto de las escrituras está definido
por la Iglesia como conteniendo un dogma
revelado, cuyo sentido preciso determina, es un
deber estricto para los exegetas católicos
aceptarlo.
La revelación hecha por
Jesucristo y anunciada a los apóstoles tiene su
carácter definitivo e inmutable; la doctrina de San
Pablo muestra bien este carácter.
El Papa Pío IX, en la
Bula Ineffabilis Deus, del 8 de Diciembre de l854
definió solemnemente el dogma de la Inmaculada
Concepción de María.
"Declaramos,
pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que
la Santísima Virgen María, en el primer instante de su
concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios
omnipotente en previsión de los méritos de Cristo
Jesús, Salvador del genero humano, preservada inmune de
toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios,
por tanto, debe ser firme y constantemente creída por
todos los fieles".- (Dz. 1641)
a) María desde el primer
instante que es constituida como persona en el seno de su
madre, lo es sin mancha alguna de pecado, (pecado
original).
b) Cómo fue concebida sin
pecado:
1.- Ausencia de toda mancha de pecado.
2.- Llena de la gracia santificante.
3.- Ausencia de la inclinación al mal.
c) Este privilegio y don
gratuito le fue concedido sólo a la Virgen y a nadie
más, en atención a que había sido predestinada para
ser la Madre de Dios.
e) En previsión de los
méritos de Cristo porque a María la Redención se le
aplicó antes de la muerte del Señor.
Génesis 3, 15 "Establezco enemistad..."
Lucas 1, 28 "Dios te salve, llena de gracia."
Lucas 1, 42 "Bendita tú entre las mujeres..."
El Concilio de Efeso, del
año 431, siendo Papa San Clementino I (422-432) definió
solemnemente que:
"Si alguno no confesare que el Emmanuel (Cristo) es
verdaderamente Dios, y que por tanto, la Santísima
Virgen es Madre de Dios, porque parió según la carne al
Verbo de Dios hecho carne, sea anatema." Dz. 113.
Muchos Concilios
repitieron y confirmaron esta doctrina:
- Concilio de
Calcedonia Dz. 148
- Concilio II de
Constantinopla Dz. 218, 256.
- Concilio III de
Constantinopla Dz. 290.
María genera a Cristo
según la naturaleza humana, pero quien de Ella nace, es
decir, el sujeto nacido, no es una naturaleza humana,
sino el supuesto divino que la sustenta, o sea, el Verbo.
De ahí que el Hijo de María es propiamente el Verbo que
subsiste en la naturaleza humana, María es verdadera
Madre de Dios, puesto que el Verbo es Dios.
Cristo: VERDADERO DIOS
VERDADERO HOMBRE
- "He aquí que
una Virgen concebirá..." (Isaías 7, 14)
- "He aquí que
concebirás..." (Luc. 1, 31).
- "Lo que nacerá
de Ti será..." (Luc. 1, 35).
- "Envió Dios a
su Hijo nacido..." (Gal. 4, 4).
- "Cristo, que es
Dios..." (Rom. 9, 5).
El Papa Pío XII, en la
Bula Munificenlissimus Deus, del 1º de Noviembre de
1950, proclamó solemnemente el dogma de la Asunción de
María al cielo:
"Pronunciamos,
declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que
la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María,
cumpliendo el curso de su vida terrena, fue asunta en
cuerpo y alma a la gloria celeste". Dz. 2333.
La Virgen María fue
asunta al cielo inmediatamente que acabó su vida
terrena, su cuerpo no sufre ninguna corrupción; como
sucederá con todos los hombres que resucitarán hasta el
final de los tiempos, pasando por la descomposición.
Lo esencial del dogma es:
que la Virgen fue llevada al cielo en cuerpo y alma, con
todas las cualidades y dotes propias del alma de los
bienaventurados e igualmente con todas las cualidades
propias de los cuerpos gloriosos.
Se entiende bien todo al
recordar:
1) María fue exenta de
pecado original y actual.
2) Tuvo la plenitud de la
gracia.
Fundamentos de este dogma:
- Desde los primeros
siglos fue un sentir unánime de la fe del pueblo
de Dios, de los cristianos.
- Los santos Padres y
Doctores manifestaron su fe en esta verdad:
- San Juan Damasceno s.
VII: "Convenía que aquella que en el parto
había conservado íntegra su virginidad,
conservara sin ninguna corrupción su cuerpo,
después de la muerte."
- San Germán de
Constantinopla s. VII : "Así como un
hijo busca estar con la propia madre, y la madre
ansia vivir con el hijo, así fue justo también
que Tú, que amabas con un corazón materno a tu
Hijo, Dios, volvieses a El.
- El fundamento de este
dogma se desprende y es consecuencia de los anteriores.
De la descendencia de Eva, Dios
eligió a la Virgen María para ser la
Madre de su Hijo. Ella, "llena de gracia", es
"el fruto excelente de la redención"
(SC 103); desde el primer instante de su concepción, fue totalmente
preservada de la mancha del pecado original y permaneció pura
de todo pecado personal a
lo largo de toda su vida.
María es verdaderamente
"Madre de Dios" porque es la madre del Hijo
eterno de Dios hecho hombre, que es Dios mismo.
María "fue Virgen al
concebir a su Hijo, Virgen durante el embarazo,
Virgen en el parto, Virgen después del parto, Virgen
siempre" (S. Agustín, se Rm. 186, 1): ella, con todo su ser, es
"la esclava del Señor" (Lc 1, 38).
La profundización de la fe en la
maternidad virginal ha llevado a la Iglesia a confesar la virginidad
real y perpetua de MARIA (cf DS 427) incluso en el parto del Hijo de
Dios hecho hombre (cf DS 291; 294; 442; 503; 571; 1880). En efecto, el
nacimiento de Cristo "lejos de disminuir consagró la integridad
virginal" de su madre (LO 57). La liturgia de la Iglesia celebra
a Mana como la "Aeiparthenos", la "siempre -
virgen" (cf LG 52).
A esto se objeta a veces que la
Escritura menciona unos hermanos y hermanas de Jesús (cf Mc 3, 31 -
55; 6, 3; 1 Co 9, 5; Ga 1, 19). La Iglesia siempre ha entendido estos
pasajes como no referidos a otros hijos de la Virgen María; en
efecto, Santiago y José "hermanos de Jesús" (Mt 13, 55)
son los hijos de una María discípula de Cristo (cf Mt 27, 56) que se
designa de manera significativa como "la otra María" (Mt
28, 1). Se trata de parientes próximos de Jesús, según una expresión
conocida del Antiguo Testamento (cf Gn 13, 8; 14, 16; 29, 15).
Jesús es el Hijo único de Mana.
Pero la Maternidad espiritual de María se extiende (cf Jn 19, 26 -
27; Ap 12, 17) a todos los hombres a los cuales, El vino a salvar:
"Dio a luz al Hijo, al que Dios constituyó el mayor de muchos
hermanos (Rm 8, 29), es decir, de los creyentes, a cuyo nacimiento y
educación colabora con amor de madre" (LO 63).
1.- Posibilidad de conocer
a Dios con la SOLA LUZ DE LA RAZON NATURAL.
El concilio Vaticano
(1869-1870) bajo Pío IX (1846-1870) declaró:
"Si alguno dijere que
Dios vivo y verdadero, creador y Señor nuestro, no puede
ser conocido con certeza por la luz natural de la razón
humana por medio de las cosas que han sido hechas, sea
anatema." Dz.1806
"La misma Santa Madre
Iglesia sostiene y enseña que Dios, principio y fin de
todas las cosas, puede ser conocido con certeza por la
luz natural de la razón humana partiendo de las cosas
creadas." cf. Dz. 1785.
El Concilio presenta los
siguientes elementos:
a) El objeto de nuestro
conocimiento es Dios uno y verdadero, Creador y Señor
nuestro; es por tanto un Dios distinto del mundo y
personal.
b) El principio subjetivo del conocimiento es la razón
natural en estado de naturaleza caída.
c) Medios del conocimiento son las cosas creadas.
d) Ese conocimiento es de por sí un conocimiento cierto.
e) Y, es posible, aunque no constituya el único camino
para llegar a conocer a Dios.
Pruebas de la Escritura:
a) "Pues de la grandeza y hermosura de las
creaturas, por razonamiento se llega a conocer al Creador
de estas." Sap.13,1-9,15.
b) "Porque desde la creación del mundo, lo
invisible de Dios, su eterno poder y su divinidad son
conocidos mediante las creaturas, de manera que ellos son
inexcusables." Rom. 1, 20.
La idea de Dios no es
innata en nosotros pero sí tenemos la capacidad para
conocerle con facilidad, y en cierto modo
espontáneamente, por medio de sus obras.
La existencia de Dios no
sólo es objeto del conocimiento de la razón natural,
sino también objeto de la fe sobrenatural.
Concilio Vaticano
1869-1870, bajo Pío IX 1846-1878
24 Abril 1870.
"La Santa Iglesia
católica, apostólica y romana cree y confiesa que
existe un sólo Dios verdadero." Dz. 1782.
Este mismo concilio
condena por herética la negación de la existencia de
Dios. Dz. 1801.
"Si alguno negase que
sólo Dios es verdadero creador y señor de las cosas
visibles e invisibles, sea anatema."
Pruebas de la Escritura:
La fe en la escritura de
Dios es condición indispensable para salvarse:
"Sin la fe es
imposible agradar a Dios; pues es preciso que quien se
acerque a Dios crea que existe y que es remunerador de
los que le buscan." (Hebreos 11,6).
La revelación
sobrenatural en la existencia de Dios, confirma el
conocimiento natural de Dios, hace que todos puedan
conocer la existencia de Dios con facilidad.
No hay contradicción en
que una misma persona pueda tener al mismo tiempo ciencia
y fe de la existencia de Dios, ya que en ambos casos
diverso el objeto formal: evidencia natural - revelación
divina.
Al primero llegamos por la
razón natural y al segundo por la razón iluminada por
la fe.
No hay más que un solo
Dios.
Concilio IV de Letrán
1215, bajo Inocencio III 1198-1216.
"Firmemente creemos y
simplemente confesamos que UNO SOLO es Dios." Dz.
428.
La Santa Iglesia
Católica, Apostólica y Romana cree y confiesa que hay
un solo Dios verdadero y vivo." Dz. 1782.
Pruebas de las Escrituras:
"Oye, Israel, Yahvé
es nuestro Dios, solo Yahvé." (Dt. 6,4)
"Sabemos que el
ídolo no es nada en el mundo y que no hay más Dios que
uno solo." (1 Cor. 8,4).
Act. 14, 14; 17,23; Rm.
3,39; Ef. 4,6; 1 Tim. 1, 17; 2, 5.
Los santos padres prueba
la unicidad de Dios por su perfección absoluta y por la
unidad del orden del mundo.
Dice Tertuliano: "El
Ser Supremo y más excelente tiene que existir El sólo y
no tener igual a El, porque si no, cesaría de ser Ser
Supremo. y como Dios es el Ser Supremo, con razón dijo
nuestra verdad cristiana: Si Dios no es uno solo, no hay
ninguno."
Santo Tomás deduce
especulativamente la unicidad de Dios de su simplicidad
de la infinitud de sus perfecciones y de la unidad del
universo. S. Th. I 11.3.
La historia comparada de
las religiones nos enseña que la evolución religiosa de
la humanidad no pasó del politeísmo al monoteísmo,
sino al contrario: del monoteísmo al politeísmo.
Rom. 1. 18.
Se oponen a este dogma
básico del cristianismo el politeísmo de los paganos y
el dualismo gnostico-maniqueo que suponía la existencia
de dos principios increados y eternos.
El concilio IV de Letrán
y el concilio Vaticano asignan a Dios el predicado de
eterno.
"Firmemente creemos y
simplemente confesamos, que uno solo es el verdadero
Dios, eterno...") Dz. 428.
"La santa Iglesia
Católica, Apostólica y Romana cree y confiesa que hay
un solo Dios, verdadero, vivo, eterno, inmenso,
incomprensible, infinito en su entendimiento y voluntad y
en toda perfección." Dz. 1782.
El dogma dice que Dios
posee el ser divino sin principio ni fin, sin sucesión
alguna, en un ahora permanente e indiviso.
Pruebas de las Escrituras:
Ps, 89,2. "Antes que
los montes fueran, y fueran paridos la tierra y el orbe,
eres Tu desde la eternidad a la eternidad."
Ps. 2,7. Jo. 8.58
"Antes que Abraham naciese era yo."
Especulativamente, la
eternidad de Dios se demuestra por su absoluta
inmutabilidad la razón última de la eternidad de Dios
es su plenitud absoluta de ser que excluye toda
potencialidad, y por tanto toda sucesión. S.Th. I 10,
2-3.
"En Dios hay tres
personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; y cada una de
ellas posee la esencia divina que es numéricamente la
misma."
Concilio IV de Letrán
1215 bajo Inocencio III 1198-1216.
"Firmemente creemos y
simplemente confesamos, que uno solo es el verdadero
Dios, eterno, inmenso e inconmutable,
incomprensible,
omnipotente e inefable, Padre, Hijo y Espíritu Santo:
tres personas ciertamente, pero una sola esencia,
sustancia o naturaleza absolutamente simple. El Padre no
viene de nadie, el Hijo del Padre solo, y el Espíritu
Santo a la vez de uno y de otro, sin comienzo, siempre y
sin fin." Dz.428.
El dogma trinitario es
declarado por este concilio pero el Concilio de Florencia
presentó un compendio de ésta doctrina que puede
considerarse como la meta final de la evolución del
dogma.
Concilio de Florencia
1438-1445. Eugenio IV 1431-1447:
"Por razón de esta
unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el
Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en
el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el
Padre, todo en el Hijo. Ninguno precede a otro en
eternidad, o le excede en grandeza, o le sobrepuja en
potestad..." Dz. 704.
Sagradas Escrituras:
En el Antiguo Testamento
es velada la alusión al misterio Trinitario Gen. 1, 26.
"Hagamos al hombre..." Ps. 2. 7 "Díjome
Yahvé: Tu eres mi Hijo, hoy te he engendrado."
Nuevo Testamento:
"El Espíritu Santo
vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá
con su sombra, y por esto el Hijo engendrado será santo,
será llamado Hijo de Dios." (Luc. 1,35) (Espíritu
Santo Altísimo e Hijo del Altísimo.)
"Vio al Espíritu de
Dios descender como paloma y venir sobre El, mientras una
voz del cielo decía: Este es mi Hijo amado en quien
tengo mis complacencias." (Mt. 3, 16 ss.)
Donde se revela claramente
el misterio Trinitario es en:
"Id, pues, enseñad a
todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo." (Mt. 28, 19).
Así como el hombre puede
con su sola razón descubrir al Dios uno. Al conocimiento
de Dios Trino no puede asomarse si no es a través de la
Divina Revelación.
En Dios la acción de
entender, lo mismo que la de amar, se identifican con su
propia esencia divina, porque su entender y su querer
constituyen su mismo ser. Por eso en las dos procesiones
divinas, o sea la que da origen al Hijo por vía de
generación intelectual y la que da origen al Espíritu
Santo por vía de amor procedente del Padre y del Hijo,
no se da sucesión alguna, ni prioridad ni
posteridad...son eternas con la misma eternidad de Dios.
El Padre, en efecto,
viendo reflejado en su propia divina esencia a su Verbo
divino, que es la Imagen perfectísima de sí mismo le
ama con un amor sin límites. Y el Verbo, que es la Luz
del Padre, su Pensamiento eterno, su Gloria, su
Hermosura, el esplendor de todas sus perfecciones
infinitas, devuelve a su Padre un amor semejante,
igualmente eterno e infinito. Y al encontrarse la
corriente de amor que brota del Padre con la que brota
del Hijo, salta por decirlo así, un torrente de llamas
que es el Espíritu; amor único, aunque es mutuo,
viviente y subsistente; abrazo inefable, vínculo que
consume al Padre al Hijo en la unidad del Espíritu
Santo. ("Perfección cristiana". Royo Marín p.
53.
Concilio Vaticano
1869-1870 Pío IX 1846-1877.
"...hemos determinado
proclamar y declarar desde esta cátedra de Pedro... que
este sólo verdadero Dios...creó de la nada a una y otra
creatura, la espiritual y la corporal, esto es, la
angélica y la mundana, y luego la humana, como común,
constituida de espíritu y
cuerpo." Dz. 1783.
Concilio de Letrán 1215:
"...Creador de todas
las cosas, de las visibles y de las invisibles,
espirituales y corporales; que por su omnipotente virtud
a la vez desde el principio del tiempo creó de la nada a
una y otra creatura..." Dz. 428.
Pruebas de la Sagrada
Escritura:
"Al principio creó
Dios el cielo y la tierra." (Gen. I,1)
"Te suplico, hijo
mío, que mires al cielo y a la tierra, y veas cuanto hay
en ellos, y entiendas que de la nada lo hizo todo
Dios." (Mac. 7, 28).
"Por la fe conocemos
que los mundos han sido dispuestos por la palabra de
Dios, de suerte que de lo invisible ha tenido origen lo
visible." (Heb. 11. 3).
La creación del mundo de
la nada no solo es una verdad fundamental de la
revelación cristiana, sino que al mismo tiempo llega a
alcanzarla la razón con solas sus fuerzas naturales
basándose en los argumentos cosmológicos y, sobre todo,
en el argumento de la contingencia.
"El mundo tuvo
principio en el tiempo".
Concilio Vaticano
1869-1870. Pío IX 1846-1878.
"...hemos determinado
declarar desde esta cátedra de
Pedro...desde el principio
del tiempo creó de la nada." Dz. 1783.
"...Creador de todas
las cosas." Dz. 428.
Pruebas de las Escrituras:
"Ahora, Tú, Padre,
glorifícame cerca de Ti mismo con la gloria que tuve
cerca de Ti, antes que el mundo existiera."(Jo.17.5)
"Nos eligió en El,
antes de la constitución del mundo." (Ef. 1, 4).
"Desde el principio
fundaste Tú la tierra". Ps. 101- 26.
La doctrina de la
eternidad del mundo fue condenada. Dz. 501-503.
Contra la filosofía
pagana y el materialismo moderno que suponen la eternidad
del mundo, o mejor dicho, de la materia cósmica, la
Iglesia enseña que el mundo no existe desde toda la
eternidad, sino que tuvo principio en el tiempo.
El progreso de la física
atómica permite inferir, por el proceso de
desintegración de los elementos radiactivos, cual sea la
edad de la tierra y del universo, probando positivamente
el principio del mundo en el tiempo.
Discurso de Pío XII, 22
Noviembre 1951. Sobre la demostración de la existencia
de Dios a la luz de las modernas ciencias naturales.
Dios conserva en la
existencia a todas las cosas creadas.
Concilio Vaticano
1869-1870. Pío IX 1846-1877.24 Abril 1870 "La
Iglesia Católica declara desde esta cátedra... Todo lo
que Dios creó, con su providencia lo conserva y
gobierna..." Dz. 1784
Pruebas de la Sagrada
Escritura:
Sab. 11,26. "¿Y
cómo podría subsistir nada si Tu no quisieras o cómo
podría conservarse sin Ti?."
Jo. 5, 17. "Mi Padre
sigue obrando todavía y yo también obro."
Col. 1, 17. "Todo
subsiste por El."
La acción conservadora de
Dios es un constante influjo causal por el que mantiene a
las cosas en la existencia.
Santo Tomás define la
conservación del mundo como continuación de la acción
creadora de Dios.
Es conforme a la
sabiduría y bondad de Dios conservar en la existencia a
las creaturas, que son vestigio de las perfecciones
divinas y sirven, por tanto, para dar gloria a Dios.
Concilio IV de Letrán
1215 Inocencio III 1198-1216.
"... la humana,
compuesta de espíritu y de cuerpo." Dz.428
Concilio Vaticano 1869-70.
Pío IX 1846-78.
"... la humana, como
común, constituida de cuerpo y alma."
Dz. 1783.
Según la doctrina de la
Iglesia, el cuerpo es parte esencialmente constitutiva de
la naturaleza humana; y no carga y estorbo como algunos
dijeron. (Platón, Originistas).
Igualmente, para defender
el dogma católico contra los que decían que el hombre
consta de tres partes esenciales: el cuerpo, el alma
animal y el alma espiritual.
El concilio VIII de
Constantinopla declaró: "... que el hombre tiene
una sola alma racional e intelectiva..." Dz. 338.
El alma espiritual es
principio de la vida espiritual y al mismo tiempo lo es
de la vida animal (vegetativa y sensitiva). Dz.1655
Sagradas Escrituras:
"El Señor Dios
formó al hombre del polvo de la tierra y sopló en su
rostro el aliento de vida." Gen. II,7.
"... antes de que el
polvo vuelva a la tierra de donde salió y el espíritu
retorne a Dios." Eccl. 12,7.
"No tengáis miedo a
los que matan el cuerpo, que al alma no pueden matarla;
temed más bien a aquel que puede perder el alma y el
cuerpo en la gehena." (Mt. 10, 28).
Se prueba
especulativamente la unicidad del alma en el hombre por
testimonio de la propia conciencia, por la cual somos
conscientes de que el mismo yo es principio de la
actividad espiritual lo mismo que de la sensitiva y
vegetativa.
Concilio de Trento
1545-63. Paulo III 1534-49.
"Decreto sobre el
pecado original". 17 Junio 1546.
"...Si alguno afirma
que la prevaricación de Adán le dañó a él solo y no
a su descendencia... Si alguno afirma que este pecado de
Adán que es por su origen uno solo y transmitido a todos
por propagación, no por imitación, está como propio en
cada uno..." Dz. 789-90
El Tridentino condena la
doctrina de que Adán perdió para sí sólo, y no
también para nosotros, la justicia y santidad que había
recibido de Dios. Positivamente enseña que el pecado,
que es muerte del alma, se propaga de Adán a todos sus
descendientes por generación no por imitación, y que es
inherente a cada individuo.
"Tal pecado se borra
por los méritos de la Redención de Cristo, los cuales
se aplican ordinariamente tanto a los adultos como a los
niños por medio del sacramento del bautismo. Por eso,
aún los niños recién nacidos reciben el bautismo para
remisión de los pecados." Dz. 791.
Sagrada Escritura:
"He aquí que nací
en culpa y en pecado me concibió mi madre." Ps.
50,7.
"Así pues, por un
hombre entró el pecado en el mundo... así la muerte
pasó a todos los hombres... por la obediencia de uno
muchos serán hechos justos." Rom. 5, 12-21.
El efecto del bautismo,
según la doctrina del Concilio de Trento, es borrar
realmente el pecado en nosotros y no lograr tan solo que
no se nos impute una culpa extraña. Dz. 792.
Símbolo
"Quicumque" del Concilio de Toledo año
400-447.
"Es necesario para la
eterna salvación creer también fielmente en la
encarnación de nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
es Dios y hombre. Es Dios engendrado de la sustancia del
Padre antes de los siglos... Dz. 40.
El dogma dice que
Jesucristo posee la infinita naturaleza Divina con todas
sus infinitas perfecciones por haber sido engendrado
eternamente por Dios.
Sagradas Escrituras:
Títulos que aluden a la
dignidad Divina del Mesías:
Emmanuel. Dios con
nosotros Is. 7, 14; 8,8. Admirable consejero. Varón
fuerte. Padre del siglo futuro. Príncipe de la Paz.
Is.9,6.
"Tu eres mi Hijo
amado, en Ti tengo puestas mis complacencias."
Bautismo, Jordán. Mt. 23, 17.
"Este es mi Hijo
amado, escuchadle". Tabor. Mt. 17,5.
"...No sabías que yo
debo emplearme en las cosas que miran al servicio de mi
Padre." Luc. 2, 49.
"Todas las cosas las
ha puesto el Padre en mis manos y nadie conoce al Hijo
sino el Padre; ni conoce ninguno al Padre, sino el Hijo,
y aquel a quien el Hijo quisiere revelarlo." Mt. 11,
27.
Jesús equipara su
conocimiento al conocimiento divino del Padre, porque
posee en común con el Padre la sustancia Divina.
Los milagros son otra
prueba de la divinidad de Cristo.
"Las obras que hago
en nombre de mi Padre dan testimonio de mi." Jo. 10,
25.
San León I el Magno
440-461
Epístola dogmática, del
13 de Junio de 449.
Quedando pues, a salvo la
propiedad de una y otra naturaleza... naturaleza íntegra
y perfecta de verdadero hombre, nació Dios verdadero,
entero en lo suyo, entero en lo nuestro. Dz. 143 ss.
Concilio de Calcedonia 451
IV ecuménico
... Nuestro Señor
Jesucristo el mismo perfecto en la divinidad y el mismo
perfecto en la humanidad... que se ha de reconocer en dos
naturalezas: sin confusión, sin cambio, sin división
sin separación, en modo alguno borrada la diferencia de
naturaleza por causa de la unión, conservando cada
naturaleza su propiedad y concurriendo en una sola
persona. Dz. 148
Todo esto indica que
Cristo es poseedor de una íntegra naturaleza divina y de
una íntegra naturaleza humana: la prueba está en los
milagros y en el padecimiento.
Sagradas Escrituras:
"Y la Palabra se hizo
carne." Jn. 1, 14
"El cual, siendo de
condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a
Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando
condición de siervo haciéndose semejante a los hombres
y apareciendo en su porte como hombre." Fil. 2, 6-7.
III Concilio de
Constantinopla 680-681
San Agatón 678-681.
"Proclamamos
igualmente, conforme a la enseñanza de los Santos
Padres, que en El hay también dos voluntades físicas, y
dos operaciones físicas indivisamente,
incorventiblemente, inseparablemente, inconfusamente. Y
estas dos voluntades físicas no se oponen a la otra como
afirman los impíos herejes." Dz. 291. ef. Dz.
263-288.
Sagradas Escrituras:
"No como Yo quiero,
sino como Tu quieres." Mt. 26,39.
"No se haga mi
voluntad sino la tuya." Lc. 22, 42.
"He descendido del
cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del
que me ha enviado." Jn. 6, 38.
"Nadie me la quita:
yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder
recobrarla de nuevo." Jn. 10, 18
A pesar de la dualidad
física de las dos voluntades, existió y existe unidad
moral, porque la voluntad humana de Cristo se conforma
con libre subordinación, de manera perfectísima, a la
voluntad Divina.
Concilio de Trento
1545-1563, Sesión IV 13 de Enero 1547
Paulo III 1534-1549.
...El Padre celestial...
cuando llegó la plenitud envió a los hombres a su Hijo
Cristo Jesús... Dz.794, 299, 309.
Sagradas Escrituras:
"Dios no perdonó a
su propio Hijo, antes le entregó por todos
nosotros." Rom. 8, 32.
"Tanto amó Dios al
mundo que le dio a Su Hijo unigénito."
"Y una voz que salía
de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en
quien me complazco." Mt. 3, 17.
"Y la palabra se hizo
carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos
contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como
Hijo único, lleno de gracia y verdad." Jn. I, 14.
Los Santos Padres siempre
rechazaron la doctrina de la doble filiación en Cristo.
El sentido del dogma es:
La persona que subsiste en la naturaleza humana, (de
Cristo) es el Hijo natural de Dios. La filiación es
propiedad de la persona, no de la naturaleza.
En Cristo no hay más que
una persona que procede del Padre por generación eterna,
por lo mismo en Cristo no puede haber más que una
filiación de Dios: la natural.
Concilio de Trento
1545-1563 Paulo III 1534-1549
El concilio enseña que
los hombres caídos
"eran de tal forma
esclavos del pecado y se hallaban bajo la servidumbre del
demonio y de la muerte, que ni los gentiles podían
librarse ni levantarse con la fuerza de la naturaleza, ni
los judíos podían hacerlo tampoco con la letra de la
ley mosaica." Dz. 793.
Concilio Vaticano II
decreto "Ad gentes" n. 8. Solamente un acto
libre por parte del amor divino podía restaurar el orden
sobrenatural, destruido por el pecado.
Se opone a la doctrina
católica el pelagianismo, según el cual el hombre tiene
en su libre voluntad el poder de redimirse a sí mismo, y
es contrario también al dogma católico el moderno
racionalismo, con sus diversas teorías de
"autorredención".
Sagradas Escrituras:
"Pues todos pecaron y
todos están privados de la gloria de Dios (gracia de
justificación); y ahora son justificados gratuitamente
por su gracia, por la redención de Cristo Jesús.
El pecado en cuanto a la
acción de la creatura es finito, en cuanto a la ofensa a
Dios infinito, por tanto exige una satisfacción de valor
infinito.
Concilio de Trento
1545-1563 Pío IV 1559-1565 17 Sep. 1562.
El sacrosanto
concilio...enseña, declara, manda, que en la Misa se
contiene e incruentamente se inmola aquel mismo Cristo
que una sola vez se ofreció El mismo cruentamente en el
altar de la cruz"
Dz. 940-122-951.
Sagradas Escrituras:
"He aquí el Cordero
de Dios que quita los pecados del mundo." Jn. 1, 29.
"Cristo nos amó y se
entregó por nosotros en oblación y sacrificio a
Dios." Ef. 5, 2.
"Porque nuestro
Cordero Pascual Cristo ya ha sido inmolado." Rom. 3,
25.
"Cristo se ofreció
una vez como sacrificio para quitar los pecados del
mundo." Heb. 9, 28.
El adversario de este
dogma es el "racionalismo". Dz. 2038.
Cristo cuando instituyó
la Sagrada Eucaristía recordó el sacrificio de su
muerte.
"Este es mi cuerpo
que será entregado por vosotros." Lc. 22, 19.
Cristo, en cuanto a su
naturaleza humana, era al mismo tiempo sacerdote y
ofrenda. En cuanto a su naturaleza Divina, juntamente con
el Padre y el Espíritu Santo, era el que recibía el
sacrificio.
Concilio de Trento
1545-1563 Pío IV 1559-1565
"El concilio...
"por ilustración del Espíritu Santo, enseña,
declara y manda... Este Dios y Señor Nuestro Jesucristo
quiso ofrecerse a sí mismo a Dios Padre como sacrificio
presentado sobre el ara de la cruz en su muerte, para
conseguir para ellos el eterno rescate." Dz. 938.
"...que nos
reconcilió con Dios por medio de su sangre haciéndose
por nosotros justicia, santidad y redención." Dz.
790.
Sagradas Escrituras:
"Precio del rescate
por muchos" Mt. 20,28
"El cual se dio a sí
mismo en precio del rescate" 1 Tim.2,6
"Son justificados por
su gracia" Rom. 3,24.
"El se dio a sí
mismo por nosotros para redimirnos de toda
iniquidad." 1 Tim. 2,14.
"Esta es mi sangre
del Testamento que se derrama por muchos para remisión
de los pecados." Mt. 26, 28.
San Pablo atribuye a la
muerte de Cristo la reconciliación de los pecadores con
Dios, es decir, la restauración de la antigua relación
de hijos y amigos con Dios. Rom. 5, 10.
XI Concilio de Toledo 675
Adrodato 672-676.
...al tercer día,
resucitado por su propia virtud, se levantó del
sepulcro. Dz. 286.
La razón de ello fue la
unión hipostática. La causa principal de la
resurrección fue el logos en común con el Padre y el
Espíritu Santo; fueron causa instrumental las partes de
la humanidad de Cristo unidas hipostáticamente con la
Divinidad, es decir: el alma y el cuerpo.
Es negada la resurrección
de Cristo por todas las formas de racionalismo, antiguo y
moderno. Condenó Pío X. Dz. 2036.
Sagradas Escrituras:
No dejarás tu mi alma en
el infierno, no dejarás que tu justo experimente la
corrupción. Dz. 1510.
Cristo lo predijo:
Porque de la misma
manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres
días y tres noches, así también el Hijo del hombre
estará en el seno de la tierra tres días y tres
noches. Mt. 12, 40.
Los apóstoles daban
testimonio con gran poder de la resurrección del Señor
Jesús. Hech. 4, 33.
Desde el punto de vista
apologético: la Resurrección es el argumento más
decisivo sobre la verdad de las enseñanzas de Nuestro
Señor:
Y si no resucitó
Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también
vuestra fe. 1 Cor. 15, 14.
Inocencio III 1198-1216 IV
Concilio de Letrán 1215.
Fielmente creemos y
simplemente confesamos resucitó de entre los muertos y
subió al cielo en cuerpo y alma, Dz.429.
Todos los símbolos de la
fe confiesan, de acuerdo con el símbolo apostólico:
subió a los cielos y está sentado a la diestra de
Dios Padre.
Cristo subió a los cielos
por su propia virtud.
Es contrario a este dogma
el racionalismo. El testimonio claro de esta verdad en la
época apostólica no deja espacio de tiempo suficiente
para la formación de leyendas.
Sagradas Escrituras:
Cristo la había predicho:
El espíritu es el que da vida: la carne no sirve
para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y
son vida. Jn. 6,63; 14,2, 16,28.
La realizó delante de
testigos: Con esto, el Señor Jesús, después de
hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra
de Dios. Mc. 16,19; Lc. 24,51.
Importancia:
En el aspecto
cristológico es la elevación definitiva de la
naturaleza de Cristo.
En el aspecto
sotereológico, es la coronación final de toda la obra
redentora.
Pío IX 1846-1878 Concilio
Vaticano, 1869-1870.
24 abril 1870 18 julio
1870 Constitución dogmática sobre la Iglesia.
Hemos determinado
proclamar y declarar desde esta cátedra de Pedro...El
Pastor eterno y guardián de nuestras almas para
convertir en perenne la obra saludable de la redención,
decretó edificar la Santa Iglesia en la que, como en
casa del Dios vivo, todos los fieles estuvieran unidos
por el vínculo de la fe y caridad.
Pío X contra los errores
modernistas declaró: La Iglesia fue fundada de
manera inmediata y personal por el Cristo verdadero e
histórico durante el tiempo de su vida sobre la
tierra. Dz. 2145.
Que quiere decir que
Cristo fundó la Iglesia, que El puso los fundamentos
substanciales de la misma en cuanto a: doctrina, culto y
constitución.
Los reformadores
enseñaron que Cristo había fundado una Iglesia
invisible. La organización jurídica era pura
institución humana.
Sagradas Escrituras:
Mt. 4,18. Escoge a doce
para que le acompañaran y enviarlos a
predicar, con poder de expulsar a los
demonios.
Lc. 16,13. Les llamó
apóstoles: enviados, legados.
Les enseñó a predicar
Mc. 4,34; Mt. 13,52.
Les dio poder de atar y
desatar. Mt. 18,17.
De celebrar la Eucaristía
Lc. 22,19.
De bautizar Mt. 28,19.
Concilio de Florencia
1438-1445 Eugenio IV 1431-1447
De la bula Laetentur
coeli, 6 Julio 1439.
...definimos que por
todos los cristianos sea creída y recibida esta verdad
de fe... que la Sede Apostólica y el Romano Pontífice
tiene el primado sobre todo el orbe y que el mismo Romano
Pontífice es el sucesor del bienaventurado Pedro,... Dz.
694.
El Concilio Vaticano
1869-1870.
Constitución dogmática
sobre la Iglesia de Cristo:
Si alguno dijere que
el bienaventurado Pedro Apóstol no fue constituido por
Cristo Señor, príncipe de todos los apóstoles y cabeza
visible de toda la Iglesia...sea anatema. Dz. 1823.
Sagradas Escrituras:
Mt. 16, 17-19
bienaventurado, tú Simón...y yo te digo a ti, que
tú eres Pedro = Cefas, y sobre esta roca edificaré yo
mi Iglesia y las, puertas del infierno no prevalecerán
contra ella, yo te daré las llaves del reino de los
cielos, y cuanto atares en la tierra...
Jn. 21, 15-17
Apacienta mis corderos...
Después de la Ascensión,
Pedro ejerció su primado: Dispone la elección de
Matías, Hechos 1, 15: Uno de aquellos días Pedro
se puso en pie en medio de los hermanos...
Primado significa
preeminencia y primado de jurisdicción consiste en la
posesión de la plena y suprema autoridad legislativa,
judicial y punitiva.
La cabeza invisible de la
Iglesia es Cristo, pero el sucesor de Pedro hace las
veces de Cristo en el gobierno exterior de la Iglesia
militante y es por tanto, vicario de Cristo en la tierra.
Concilio Vaticano
1869-1870 Pío IX 1846-1878.
...si alguno dijere
que el Romano Pontífice tiene solo deber de inspección
y dirección, pero no plena y suprema potestad de
jurisdicción sobre la Iglesia universal, no solo en las
materias que pertenecen a la fe y a las costumbres, sino
también en las de régimen y disciplina de la
Iglesia...sea anatema. Dz. 1831.
cf. Dz. 1827
Conforme a esta
declaración la potestad del Papa es:
1) De JURISDICCION:
verdadero poder de gobierno que es potestad: legislativa
jurídica (litigiosa) coercitiva
2) UNIVERSAL: se extiende a todos los pastores y fieles
de la Iglesia. En materia de enseñanza y gobierno.
3) SUPREMA: ningún otro sujeto pose el poder en igual o
mayor grado. Por esto la colectividad de todos los
obispos no está encima del Papa.
4) PLENA: el Papa puede resolver por SI MISMO cualquier
asunto que caiga dentro de la jurisdicción eclesiástica
sin requerir de los obispos ni de toda la Iglesia.
5) ORDINARIA: va ligada con su oficio en virtud de una
ordenación divina y no ha sido delegada por nadie
superior en jurisdicción.
6) EPISCOPAL: el Papa es al mismo tiempo OBISPO UNIVERSAL
de toda la Iglesia y de la diócesis de Roma.
7) INMEDIATA: puede ejercer sin instancia previa sobre
los obispos y los fieles.
Por este poder del Papa de
tratar libremente con todos los obispos y fieles de la
Iglesia, se condena toda ordenación del poder civil que
subordinan la comunicación oficial con la Santa Sede a
un control civil y hacen depender la obligatoriedad de
las disposiciones pontificias a un visto bueno de las
autoridades civiles. Dz. 1829.
Concilio Vaticano
1869-1870 Pío IX 1846-1878
Sesión IV 18 Julio 1870.
...enseñamos y
definimos ser dogma divinamente revelado. Que el Romano
Pontífice, cuando habla ex cátedra esto es, cuando
cumpliendo su cargo de pastor y doctor de todos los
cristianos, define por su suprema autoridad apostólica
que una doctrina sobre la fe y costumbres debe ser
sostenida por la Iglesia universal, por la asistencia
divina que le fue prometida en la persona de Pedro, goza
de aquella infalibilidad de que el Redentor divino quiso
que estuviera provista su Iglesia en la definición sobre
materia de fe y costumbres, y por tanto, las definiciones
del Obispo de Roma son irreformables por sí mismas y no
por razón del consentimiento de la Iglesia. Dz.
1839 Dz. 466-694.
Para comprender este dogma
conviene tener presente:
1) SUJETO de la
infalibilidad es todo Papa legítimo, en su calidad de
sucesor de Pedro, y no otras personas u organismos a
quienes el Papa confiere parte de su autoridad
magisterial. Ejemplo: congregaciones pontificias.
2) OBJETO de la infalibilidad son las verdades de fe y
costumbres, reveladas o en íntima conexión con la
revelación divina.
3) CONDICION de la infalibilidad es que el Papa hable
EXCATEDRA
a) que hable como pastor y maestro de todos los fieles
haciendo uso de su suprema autoridad.
b) que tenga intención de definir alguna doctrina de fe
o costumbres para que sea creída por todos los fieles.
Las encíclicas pontificias no son definiciones ex
cátedra.
4) RAZÓN de la infalibilidad es la asistencia
sobrenatural del Espíritu Santo que preserva al supremo
maestro de la Iglesia de TODO ERROR.
5) CONSECUENCIA de la infalibilidad es que la definición
ex cátedra de los Papas sean por sí mismas
irreformables, sin la intervención ulterior de ninguna
autoridad.
Sagradas Escrituras:
Mt. 16-18 a ti te
daré las llaves del Reino de ...
Jn. 21, 15-17
apacienta mis ovejas.
Lc. 22, 31 Yo he
rogado por ti, para que tu fe no desfallezca... confirma
a tus hermanos.
Para poder cumplir con la
función de mandar eficazmente, es necesario que los
Papas gocen de infalibilidad en materia de fe y
costumbres.
Pío IX 1846-1878 Concilio
Vaticano 1869-1870
el Romano Pontífice
cuando habla ex cátedra... posee aquella infalibilidad
que el Divino Salvador quiso que estuviera dotada su
Iglesia cuando definiera algo en materia de fe y
costumbres. Dz. 1839.
El concilio Vaticano, en
la definición de la infalibilidad pontificia, presupone
la infalibilidad de la Iglesia.
Son contrarios a este
dogma, los que al rechazar la jerarquía (Papa) rechazan
también el Magisterio autoritativo de la Iglesia.
Sagradas Escrituras:
La razón intrínseca de
la infalibilidad de la Iglesia radica en la asistencia
del Espíritu Santo, que Cristo prometió a sus
apóstoles para desempeño de su misión de enseñar:
Jn. 14,16 Yo rezaré
al Padre, y os daré otro Abogado, que estará con
vosotros para siempre, el Espíritu de Verdad.
Cristo exige obediencia
absoluta a la fe, y hace depender de esta la salvación
eterna:
Mc. 16,16 El que
creyere se salvará...y el que no creyere se
condenará.
Lc. 10,16 El que a
nosotros oye a mi me oye; el que a vosotros desprecia a
mi me desprecia.
Los apóstoles y sus
sucesores (la Iglesia) se hallan libre del peligro de
errar al predicar la fe. Dz. 1793-1798.
Los sujetos de la
infalibilidad:
1) El Papa
Cuando habla ex cátedra.
2) El episcopado en pleno, con el Papa cabeza del
episcopado.
Es infalible cuando, reunido en concilio universal, o
disperso por el orbe de la tierra, enseña y propone una
verdad de fe o costumbres para que todos los fieles la
sostengan.
(Cada obispo en particular no es infalible al anunciar al
anunciar la verdad revelada Ej. Nestorio cayó en error y
herejía.)
Pero cada obispo, en su
diócesis por razón de su cargo, es maestro autorizado
de la verdad revelada mientras esté en comunión con la
Sede Apostólica y profese la doctrina universal de la
Iglesia.
Cristo está presente en
el sacramento del altar por transustanciarse toda la
sustancia de pan en su cuerpo y toda la sustancia de vino
en su sangre.
Julio III 1550-1555
Concilio de Trento 1545-1563.
Si alguno dijere que
en el sacrosanto sacramento de la Eucaristía permanece
la sustancia de pan y de vino, juntamente con el cuerpo y
la sangre de N.S.J.C., y negare, aquella maravillosa y
singular conversión de toda la sustancia del pan en el
cuerpo y de toda la sustancia del vino en la sangre,
permaneciendo solo las especies de pan y vino;
conversión que la Iglesia Católica aptísimamente llama
transubstanciación, se anatema. Dz. 884-877.
Transubstanciación = es
una conversión en sentido pasivo, es el tránsito de una
cosa a otra. Cesan loas sustancias del pan y el vino
porque suceden en su lugar el cuerpo y la sangre de
Cristo.
La transubstanciación es
una conversión milagrosa y singular, distinta de las
conversiones naturales. Porque en ella tanto la materia
como la forma del pan y del vino es la que se convierte,
solo los accidentes permanecen sin cambiar: seguimos
viendo el pan y el vino pero substancialmente ya no lo
son, porque en ellos está realmente el cuerpo, sangre,
alma y divinidad de Cristo.
Sagradas Escrituras:
Mc. 14,22 tomad este
es mi cuerpo...
Lc. 22,19 Tomó el
pan, dando gracias lo tomó y lo dio a sus discípulos
diciendo: Este es mi cuerpo...
Paulo III 1534-1549
Concilio de Trento 1545-1563.
Si alguno dijere que
los sacramentos de la Nueva Ley no fueron instituidos
todos por Jesucristo a saber, bautismo, confirmación,
etc. que alguno de estos no es verdadera y propiamente
sacramento, sea anatema.
Sagradas Escrituras:
Cristo explica a Nicodemo
la esencia y necesidad del bautismo. Jn. 3,5. El
que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en
el Reino de Dios.
Antes de subir a los
cielos ordenó a sus apóstoles que bautizaran a todas
las gentes.
Mt. 28,19 Me ha sido
dado todo poder en el cielo y en la tierra, id, pues,
enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
San Buenaventura: El
bautismo fue instituído en cuanto a su materia, cuando
Cristo se hizo bautizar; en cuanto a su forma, cuando el
Señor resucitó y nos las dio (Mt. 28,19); en cuanto a
su efecto, cuando Jesús padeció, por la pasión de
Cristo el bautismo recibe toda su virtud; y a su fin,
cuando predijo su necesidad y sus ventajas.
Respondió Jesús:
En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de
agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de
Dios. Jn. 3,5.
El bautismo de agua se
puede sustituir, en caso de necesidad, por el bautismo de
deseo, el de sangre.
Paulo III 1534-1549
Concilio de Trento 1545-1563
Si alguno dijere que
la Confirmación de los bautizados es ceremonia ociosa y
no más bien verdadero y propio sacramento..., sea
anatema. Dz. 871.
Dice Sto. Tomás;
Este sacramento concede a los bautizados la
fortaleza del Espíritu.
Para que se consoliden
interiormente en su vida sobrenatural y confiesen
exteriormente con valentía su fe en Jesucristo.
Sagradas Escrituras:
Jesús promete enviar al
Espíritu y se cumple el día de Pentecostés.
Quedaron todos
llenos del Espíritu Santo. Hech. 2, 4.
Pedro y Juan son
enviados a Samaria para que recibieran al Espíritu Santo
pues aún no había venido sobre ninguno de ellos.
Hech. 8, 14.
E, imponiéndoles
Pablo las manos, descendió sobre ellos el Espíritu
Santo. Hech. 19,6.
Los apóstoles eran
conscientes de que efectuaban un rito sacramental,
consistente en la imposición de las manos y la oración,
que tenía como efecto la comunicación del Espíritu
Santo.
Julio III 1550-1565
Concilio de Trento 1545-63
...fue comunicada a
los apóstoles y a sus legítimos sucesores la potestad
de perdonar y de retener los pecados para reconciliar a
los fieles caídos después del Bautismo. Con.3 Dz.
894.
Sagradas Escrituras:
Mt. 16, 19 yo te
daré las llaves del reino de los cielos. El
poseedor de las llaves del Reino de los cielos tiene la
plena potestad para admitir o excluir a cualquiera de
este Reino.
Jn. 20,21. ...a
quien perdonareis los pecados, les serán perdonados; a
quienes se los retuviereis, les serán retenidos.
Así como Jesús había perdonado los pecados durante su
vida terrena, Mt. 9, 2; Mc. 2,5; Lc. 5,20; así también
ahora hace partícipe a sus apóstoles de ese poder de
perdonar.
Las palabras de Jesucristo
se refieren al perdón real de los pecados por el
sacramento de la penitencia. Dz. 913.
El poder de perdonar no
fue concedido a los apóstoles como carisma personal sino
a la Iglesia como institución permanente, para pasarlo a
los sucesores de los apóstoles.
Julio III 1550-1555
Concilio de Trento 1545-63.
Si alguno difiere
que la confesión sacramental o que no fue instituida o
no es necesaria para la salvación por derecho Divino; o
difiere que el modo de confesarse secretamente con solo
el sacerdote, que la Iglesia Católica observó siempre
desde el principio y sigue observando, es ajeno a la
institución y mandato de Cristo, y una intervención
humana, sea anatema. Dz. 916.
Los reformadores, negaron
que la confesión particular de los pecados fuera de
institución Divina y necesaria para la salvación.
Sagradas Escrituras:
No se expresa directamente
la institución Divina de la confesión particular pero
sí se deduce: la potestad para retener o perdonar no se
puede ejercer debidamente si el que posee tal poder no
conoce la culpa y la disposición del penitente. Para
ello es necesario que el penitente se acuse.
El Papa León Magno contra
los abusos de la confesión pública declaró:
basta indicar la
culpa de la conciencia a solas los sacerdotes mediante
una confesión secreta. Dz. 145.
Paulo 111 1534-1549
Concilio de Trento 1545-1563.
Si alguno dijere que
los sacramentos de la nueva Ley no fueron instituidos
todos por Jesucristo, que son siete: bautismo,
Eucaristía... y que alguno de estos no es verdadero y
propiamente sacramento, sea anatema.
Sagradas Escrituras:
El hecho de que Cristo
instituyó la Eucaristía se ve en sus palabras:
Haced esto en
memoria mía... Luc. 22,19.
En ella se cumplen todas
las notas esenciales de la definición de sacramento:
La materia ----- el pan y
el vino.
La forma ------- las palabras de la consagración.
La gracia interna ------ indicada y producida por el
signo es la unión con Cristo y la vida eterna:
1.- Quien come mi
carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en
él. Jn. 6,56.
2.- El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la
vida eterna. Jn. 6,54.
Julio III 1550-1555
Concilio de Trento 1545-1563.
Si alguno dijere que
la extremaunción no es verdadera y propiamente
sacramento instituído por Cristo nuestro Señor y
promulgado por el bienaventurado Santiago Apóstol, sino
sólo un rito aceptado por los Padres, o una invención
humana, sea anatema. Dz. 926.
Pío X condenó la
sentencia modernista que pretende que el apóstol
Santiago pretendió en su carta recomendar una práctica
piadosa. Dz. 2048.
Sagradas Escrituras.
Mc. 6,13 expulsaban
a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos
y los curaban.
Santiago 5, 14
¿Está alguno enfermo entre nosotros ungiéndole
con óleo en nombre del Señor...
Este pasaje expresa las
notas esenciales del sacramento.
1) Signo exterior de la
gracia: óleo (materia oración de los presbíteros
(forma).
2) Efecto interior de la gracia expresado en el perdón
de los pecados.
3) La institución por Cristo: en el nombre del
Señor por encargo y autoridad del Señor.
cf. 5.10.
Pío IV 1559-1565 Concilio
de Trento 1545-1563.
Si alguno dijere que
en el Nuevo Testamento no existe un sacerdocio visibles y
externo, o que no se da potestad alguna de consagrar y
ofrecer el verdadero cuerpo y sangre del Señor y de
perdonar los pecados, sino solo el deber y mero
ministerio de predicar el Evangelio...sea anatema
Dz. 961.
Como se ve existe en la
Iglesia un sacerdocio visible y externo.
Si alguno dijere que
en la Iglesia católica no existe una jerarquía,
instituida por ordenación Divina, que consta de obispos,
presbíteros y ministros, sea anatema. Dz. 966.
Y una jerarquía
instituida por ordenación Divina.
Sagradas Escrituras.
Hech. 6, 6 Los
cuales (7 varones) fueron presentados a los apóstoles,
quienes orando les impusieron las manos.
Institución de los diáconos.
Hech. 14, 22 Les
constituyeron presbíteros en cada Iglesia por la
imposición de las manos.
EL MATRIMONIO ES
VERDADERO Y PROPIO SACRAMENTO INSTITUIDO POR
CRISTO.
Concilio de Trento
1545-1563 Pío IV 1559-1565.
Si alguno dijere que
el matrimonio no es verdadera y propiamente uno de los
siete sacramentos de la Ley del Evangelio, e instituído
por Cristo Señor, sino inventado por los hombres en la
Iglesia, y que no confiere la gracia, sea anatema.
Dz. 971
Sagradas Escrituras:
Mt. 19,6. así,
pues, ya no son dos, sino una sola carne.
Gen. 2, 23. Por lo
cual, abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se
juntará a su mujer y serán dos en una sola carne.
Mc. 10,9. Lo que
Dios unió el hombre no lo separe.
Ef. 5,32. Este
sacramento grande es, pero en Cristo y en la
Iglesia.
El matrimonio, como
institución natural es de origen divino. Dios creó a
los hombres varón y hembra (Gen. 1,27) y depositó en la
misma naturaleza humana el instinto de procreación. Dios
bendijo a la primera pareja y les mandó que se
multiplicaran procread y multiplicaos y henchid la
tierra. (Gen. 1,28).
Cristo restauró el
matrimonio instituído y bendecido por Dios haciendo que
recobrase su primitivo ideal de unidad e indisolubilidad
y elevándolo a la dignidad de sacramento.
La muerte, en el actual
orden de salvación, es consecuencia primitiva del
pecado.
Paulo III 1534-1549
Concilio de Trento 1545-1563.
Si alguno no
confiesa que el primer hombre Adán, al transgredir el
mandamiento de Dios en el paraíso, perdió
inmediatamente la santidad y justicia en que había sido
constituido e incurrió por la ofensa...en la muerte con
que Dios antes le había amenazado...que toda la persona
de Adán fue mudada en peor; se anatema
Aunque el hombre sea
mortal por naturaleza, ya que su ser está compuesto de
partes distintas, por revelación sabemos que Dios dotó
al hombre, en el paraíso, del don preternatural de la
inmortalidad corporal. Más por castigo, al quebrantar el
mandato Divino es condenado a morir.
Sagradas Escrituras:
Gen. 2,17 Ya Adán había
sido amenazado: El día que de él comieres
morirás...
Rom. 5,12 Por un
hombre entró el pecado al mundo, y por el pecado la
muerte...
LAS ALMAS DE LOS JUSTOS
QUE EN EL INSTANTE DE LA MUERTE SE HALLAN LIBRES DE TODA
CULPA Y PENA DE PECADO ENTRAN EN EL CIELO.
Benedicto XII 1334-1342
Constitución Benedictus Deus
29 Enero 1336.
Por esta
constitución que ha de valer para siempre y por
autoridad apostólica definimos...que según la común
ordenación de Dios, las almas completamente purificadas
entran en el cielo y contemplan inmediatamente la esencia
Divina, viéndola cara a cara, pues dicha Divina esencia
se les manifiesta inmediata y abiertamente, de manera
clara y sin velos; y las almas, en virtud de esa visión
y ese gozo, son verdaderamente dichosas y tienen vida
eterna y eterno descanso. Dz. 530.
Símbolo apostólico del
siglo V Dz. 6 y 9.
Creo en la vida
eterna.
Sagradas Escrituras:
Jesús representa la
felicidad del cielo bajo la imagen de un banquete de
bodas: Mientras iban a comprarlo, llegó el novio,
y las que estaban preparadas entraron con él al banquete
de boda, y se cerró la puerta. Mt. 25,10.
La condición para
alcanzar la vida eterna es conocer a Dios y a Cristo:
Esta es la vida eterna que te conozcan a Ti, único
Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo. Jn.
17,3.
Bienaventurados los
limpios de corazón porque ellos verán a Dios. Mt.
5, 8.
Ni el ojo vio, ni el
oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha
preparado para los que le aman. 1 Cor. 2, 9.
La vida eterna consiste en
la visión de Dios. Seremos semejantes a El porque
le veremos tal cual es. 1 Jn. 5, 13.
Los actos que integran la
felicidad celestial son de entendimiento, (éste por un
don sobrenatural lumen gloriae es capacitado
para el acto de la visión de Dios. (Ps. 35, 10;
Apoc.22,5) de amor y de gozo.
Las almas de los que
mueren en estado de pecado mortal van al infierno.
Benedicto XII 1334-1342
Const. Benedictus Deus 29-I-1336.
Según la común
ordenación de Dios, las almas de los que mueren en
pecado mortal, inmediatamente después de la muerte,
bajan al infierno, donde son atormentados con suplicios
infernales. Dz. 531.
El infierno es un lugar y
estado de eterna desdicha en que se hallan las almas de
los réprobos.
Niegan la existencia del
infierno los que no creen en la inmortalidad personal.
(materialismo).
Sagradas Escrituras:
Jesús amenaza con el
castigo del infierno:
Si, pues, tu ojo
derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo
de ti, más te conviene que se pierda uno de tus
miembros, que no todo tu cuerpo sea arrojado a la
gehena. Mt. 5, 29.
Y no temáis a los
que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed
más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y
cuerpo en la gehena. Mt. 10, 28.
¡Hay de vosotros,
escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y
tierra para hacer un prosélito y cuando llega a serlo,
y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación
el doble que vosotros!. Mt. 23, 15.
Fuego eterno:
Entonces dirá
también a los de su izquierda: Apartaos de mi,
malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus
ángeles. Mt. 25, 41.
Suplicio eterno:
E irán estos a un
castigo eterno, y los justos a una vida eterna. Mt.
25,46.
San Pablo en 2 Tes.1, 9.
Serán castigados a eterna ruina, lejos de la faz
del Señor y de la gloria de su poder.
San Justino, funda el
castigo del infierno en la idea de la JUSTICIA DIVINA la
cual no puede dejar impune a los transgresores de la ley.
LAS ALMAS DE LOS JUSTOS
QUE EN EL INSTANTE DE LA MUERTE ESTAN GRAVADAS POR
PECADOS VENIALES O POR PENAS TEMPORALES DEBIDAS POR EL
PECADO VAN AL PURGATORIO.
Purgatorio = lugar de
purificación.
Gregorio X 1271-1276. II
Concilio de Lyon, 1274.
Las almas que
partieron de este mundo en caridad con Dios, con
verdadero arrepentimiento de sus pecados, antes de haber
satisfecho con verdaderos frutos de penitencia por sus
pecados de obra y omisión, son purificados después de
la muerte con las penas del purgatorio. Dz. 464.
Sagradas Escrituras:
Enseñan indirectamente la
existencia del purgatorio concediendo la posibilidad de
la purificación en la vida futura.
Los judíos oraron por los
caídos a quienes se les habían encontrado objetos
consagrados a los ídolos, a fin de que el Señor
perdonara sus pecados.
Por eso mandó hacer
este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para
que quedaran liberados del pecado. 2 Mac. 12, 46.
Quien hablare contra
el Espíritu Santo no será perdonado ni en este siglo ni
en el venidero.
Para San Gregorio Magno
esta frase indica que las culpas se pueden perdonar en
este mundo y también en el futuro.
La existencia del
purgatorio se prueba especulativamente por la santidad y
justicia de Dios. Esta exige que sólo las almas
completamente purificadas sean exhibidas en el cielo; su
justicia reclama que se paguen los erratos de pena
todavía pendientes, y por otra parte, y por otra parte,
prohibe que las almas unidas en caridad con Dios sean
arrojadas al infierno. Por eso se admite un estado
intermedio que purifique y de duración limitada.
AL FIN DEL MUNDO, CRISTO,
RODEADO DE MAJESTAD, VENDRA DE NUEVO PARA JUZGAR A LOS
HOMBRES.
San Dámaso 366-384 1er.
concilio de Constantinopla, 381.
Símbolo
Niceno-Constantinopla.
... y otra vez ha de
venir con gloria a juzgar a los vivos y a los
muertos;... Dz. 86.
Sagradas Escrituras:
Jesús predijo muchas
veces su segunda venida (Parusía).
porque el Hijo del
hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus
ángeles, y entonces pagará a cada uno según su
conducta. Mt. 16,27.
Porque quien se
avergüence de mi y de mis palabras en esta generación
adúltera y pecadora , también el Hijo del hombre se
avergonzará de el cuando venga en la gloria de su Padre
con los santos ángeles. Mc. 8,38. Lc. 9,26.
El Hijo del hombre
ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y
entonces dará a cada uno según sus obras. Mt.
24,30. cf. Dan. 7,13.
El fin de la segunda
venida será resucitar a los muertos y dar a cada uno su
merecido. 2 Tes. 1,8.
Por eso debemos ser
hallados irreprensibles 1 Cor.1,8. 1 Tes. 3,
13.
Señales precursoras de la
segunda venida:
1.- Predicación del
Evangelio por todo el mundo.
Se proclamará esta
Buena Nueva del Reino en el mundo entero, para dar
testimonio a todas las naciones. Y entonces vendrá el
fin. Mt. 24,14.
Y es preciso que
antes sea proclamada la Buena Nueva a todas las
naciones. Mc. 13,10.
2.- La conversión de los
judíos.
Pues no quiero que
ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis
de sabios, el endurecimiento parcial que sobrevino a
Israel, durará hasta que entre la totalidad de los
gentiles y así todo Israel será salvo, como dice la
Escritura: Vendrá de Sión el Libertador; alejará de
Jacob las impiedades. Y esta será mi Alianza con ellos,
cuando haya borrado sus pecados.... Rom.11,25-27.
(totalidad moral).
3.- La apostasía de la
fe.
Jesús les
respondió: Mirad que no os engañe nadie. Porque
vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: Yo
soy el Cristo, y engañarán a muchos. Mat.
24,4. (falsos profetas).
Que nadie os engañe
de ninguna manera.
Primero tiene que venir la
apostasía y manifestarse el Hombre impío, el Hijo de
perdición, el Adversario que se eleva sobre todo lo que
lleva el nombre de Dios o es objeto de culto hasta el
extremo de sentarse él mismo en el Santuario de Dios y
proclamar que él mismo es Dios. 2 Tes. 2, 3.
(Apostasía de la fe cristiana).
4.- La aparición del
Anticristo.
Antes de la
apostasía, se manifestará el hombre de iniquidad...
2Tes. 2,3. Persona determinada que será instrumento de
Satán.
5.- Grandes calamidades.
Ingentes calamidades o
catástrofes naturales serán el preludio de la venida
del Señor.
Inmediatamente
después de la tribulación de aquellos días el sol se
oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las
estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos
serán sacudidas. Mt. 24, 29. cf. Is. 13, 10.
Cuando las estrellas del cielo y la constelación
de Orión no alumbren ya, esté oscurecido el sol en su
salida y no brille la luz de la luna.
Símbolo
Quicumque llamado también: Atanasiano.
De hecho, éste símbolo
alcanzó tanta autoridad en la Iglesia, occidental como
orienta, que entró en el uso litúrgico y ha de tenerse
por verdadera definición de fe.
...Es, pues, la fe
recta que creemos y confesamos que... y a su venida todos
los hombres han de resucitar con sus cuerpos... Dz.
40.
El símbolo apostólico
confiesa: Creo... en la resurrección de la
carne.
Sagradas Escrituras:
Jesús ,contesta a los
saduceos: en la resurrección ni se casarán ni se
darán en casamiento, sino que serán como
ángeles. Mt. 22, 29.
y saldrán los que
han obrado el bien para la resurrección de la vida, y
los que han obrado mal para la resurrección del
juicio. Mt. 5, 29
A los que creen en
Jesús y comen su sangre y beben su sangre El les promete
la resurrección. Jn. 6, 39
Yo soy la
resurrección y la vida. Jn. 11, 25.
La razón iluminada por la
fe prueba la conveniencia de la resurrección:
1.- por la perfección de
la redención obrada por Cristo.
2.- por la semejanza que tienen con Cristo los miembros
de su cuerpo místico.
3.- el cuerpo humano santificado por la Gracia,
especialmente por la Eucaristía.
CRISTO DESPUES DE SU
RETORNO,JUZGARÁ A TODOS LOS HOMBRES.
Símbolo
Quicumque.
Es, pues, la fe recta que
creemos y confesamos que...desde allí ha de venir a
juzgar a los vivos y a los muertos...
Sagradas Escrituras:
Jesús toma a menudo como
motivo de su predicación el día del juicio:
por eso os digo que
el día del Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón
que para vosotros. Mt. 11, 22.
El Hijo del hombre
ha de venir en loa gloria de su Padre, con sus ángeles,
y entonces dará a cada uno según sus obras. Mt.
16, 27.
Jesucristo ha sido
instituído por Dios juez de vivos y muertos.
Hechos 10, 42.
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