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Valor
incomparable de la persona humana
- Porque el hombre es un ser
corporal y espiritual
- Porque su "vida
humana" conlleva al mismo tiempo a una dimensión material y otra
espiritual; una temporal y otra eterna.
Nuevas
amenazas a la vida humana
- Antiguas y permanentes:
homicidios, genocidios, aborto, suicidio, torturas, mutilaciones,
esclavitud...
- Nuevos aspectos de las
amenazas contra la vida humana:
·
Justificación de estos delitos en nombre de la libertad
·
Legitimación jurídica y legalización con leyes civiles como si
los delitos fuesen derechos que el Estado debe reconocer a los ciudadanos
En
comunión con todos los obispos del mundo
La Iglesia
no puede callar y lanza un llamamiento a todos los hombres para que respeten,
defiendan, amen y sirvan la vida.
LA SANGRE DE TU HERMANO CLAMA A MÍ
DESDE EL SUELO
ACTUALES AMENAZAS CONTRA LA VIDA HUMANA
"Caín
se lanzó contra su hermano Abel y lo mató": raíz de la violencia contra
la vida [7-9]
- La seducción del demonio
- La separación de Dios y la
lucha contra El
- La ofuscación de la
responsabilidad personal
"¿Qué
has hecho?": eclipse del valor de la vida [10-17]
- La eliminación de la vida se
presenta como un "derecho" que el estado debe reconocer
legalmente e incluso ayudar económicamente
- Las "estructuras de
pecado" y la "cultura de la muerte":
o
El aborto y la
anticoncepción, que son dos males específicamente diversos, pero
estrechamente unidos en la mentalidad popular
o
Las técnicas de
reproducción artificial y los diagnósticos prenatales encaminados a favorecer
el aborto
o
La planificación
indiscriminada de nacimientos mediante la anticoncepción, la esterilización y
el aborto para frenar el desarrollo demográfico
o
La eutanasia para
enfermos incurables y moribundos
- Se trata de amenazas
programadas de manera científica y sistemática; es una conjura contra la
vida: la medicina y la ciencia que deberían defenderla y protegerla se
alían para eliminarla.
"¿Soy
yo acaso el guarda de mi hermano?": una idea perversa de libertad
[18-20]
Causas y
motivos
- Causas de índole personal,
como situaciones psicológicas o económicas difíciles, soledad,
sufrimiento...
- Causas de índole cultural,
social, y política:
o
Visión subjetivista
de e individualista de la libertad que se separa de la verdad y que
interpreta los delitos contra la vida como legítimas aspiraciones, que deben
reconocerse y ser protegidas como verdaderos y propios derechos
o
Tergiversación del
concepto de subjetividad, que reconoce como titular de derechos sólo a quien
es capaz de autoconciencia explícita
o
Totalitarismo
democrático, en el que prevalece una visión de democracia como fin y se
impone la ley del más fuerte según el voto de la mayoría: vale lo que decide
la mayoría, incluso más que el primero de los derechos fundamentales, el de
la vida.
"He
de esconderme de tu presencia": eclipse del sentido de Dios y del
hombre. [21-24]
Causa
profunda
- Secularismo: perdiendo el
sentido de Dios se pierde el sentido del hombre
- Materialismo práctico:
individualismo, utilitarismo, hedonismo:
- Sustitución de los valores
del ser por los del tener
- Rechazo absoluto al
sufrimiento
- Despersonalización del
cuerpo y de la sexualidad
- Empobrecimiento de las
relaciones interpersonales
"Os
habéis acercado ala sangre de la aspersión": signos de esperanza y
llamada al compromiso [25-28]
- La redención de Cristo, donde
los hombres encuentran la fuerza para comprometerse en favor de la vida,
es el fundamento de la esperanza que la vida vencerá
- La familia, los centros y
movimientos de ayuda y defensa de la vida
- El desarrollo científico en
el campo médico
- La nueva sensibilidad contra
la guerra, la pena de muerte, y el equilibrio ecológico.
HE VENIDO PARA QUE TENGAN VIDA
MENSAJE CRISTIANO SOBRE LA VIDA
"La
vida se manifestó y nosotros la hemos visto": la mirada dirigida a
Cristo, "Palabra de vida" [29-30]
Cristo es el "evangelio dela
vida"
"Mi
fortaleza y mi canción es el Señor. El es mi salvación": la vida es
siempre un bien [31]
Incluso cuando está amenazada o es
débil y precaria, como lo muestra el Antiguo Testamento.
"El
nombre de Jesús ha restablecido a este hombre": en la precariedad de la
existencia humana Jesús lleva a término el sentido de la vida humana [32-33]
- Así lo muestra su
comportamiento con quienes sufren a causa de una existencia de algún
modo "disminuida": los ciegos ven, los cojos andan, los
leprosos quedan limpios, los sordos oyen y los muertos resucitan...
- Su palabra y su acción van
más allá de quienes padecen enfermedad y conciernen al sentido mismo de
la vida de cada hombre en sus dimensiones morales y espirituales.
"Llamados...
a reproducir la imagen de su Hijo": la gloria de Dios resplandece sobre
el rostro del hombre [34-36]
- La vida humana es siempre un
bien porque es diversa y original respecto a las demás formas de vida
- El hombre es materia y
espíritu, hecho a imagen y semejanza de Dios; todo está ordenado a él.
- Por ser espiritual establece
un vínculo especial con Dios: conoce la verdad, ama y anhela el bien, es
inmortal.
"Todo
el que vive y cree en mí, no morirá jamás": el don de la vida eterna
[37-38]
- Es un bien no sólo por su
origen, sino también por su fin: la vida del hombre consiste en la
visión de Dios y en participar en su eternidad.
"A
cada uno pediré cuentas de la vida de su hermano": veneración y amor por
la vida de todos [39-41]
- Sólo Dios es creador y señor
de la vida
- El hombre no puede disponer
de la vida, sino que debe cuidarla y respetarla
- El hombre lleva inscrito
desde el inicio en su corazón este carácter inviolable de la vida
humana, el cual es confirmado por el quinto mandamiento de la ley de
Dios y por la palabra y enseñanza de Cristo
- El mandamiento del amor al
prójimo resume todos los mandamientos y manifiesta la veneración y el
carácter inviolable de la vida humana.
"Sed
fecundos y multiplicaos, henchid la tierra y sometedla":
responsabilidades del hombre ante la vida [42-43]
- Responsabilidad respecto al
ambiente de la vida: la ecología
- La misión específica de los
padres es la de acoger y servir a la vida mediante la procreación
responsable.
"Porque
tú mis vísceras has formado": la dignidad del niño aún no nacido [43-45]
- Porque según el Antiguo
Testamento. la vida transmitida por los padres tiene su origen en Dios
- El Nuevo Testamento. confirma
el valor indiscutible de la vida humana desde sus comienzos.
"Tengo
fe, aún cuando digo: "Muy desdichado soy"!": la vida en la
vejez y en el sufrimiento [46-47]
- La vida está en las manos de
Dios, también en la vejez y en la enfermedad
- Jesús con sus curaciones
manifiesta como Dios se preocupa por su vida corporal
- La vida corporal en su
condición terrena no es un valor absoluto y al creyente se le puede
pedir que la ofrezca por un bien superior; sin embargo ningún hombre
puede decidir arbitrariamente entre vivir o morir.
"Todos
los que la guardan alcanzarán la vida": de la Ley del Sinaí al don del
Espíritu [48-49]
- La ley de Dios "no
matarás" no es algo extrínseco al hombre
- La ley de Dios "no
matarás" no se puede separar del amor y se puede cumplir en
plenitud cuando nos abrimos a la ley del Espíritu y nos abrimos a la
verdad de Dios, el hombre y la historia.
"Mirarán
al que atravesaron": en el árbol de la Cruz se cumple el Evangelio de la
vida [50-51]
La muerte
de Cristo en la cruz:
- Es símbolo de las luchas
entre el bien y el mal
- Ilumina el sentido de la vida
y de la muerte humana
- Muestra que la vida humana
encuentra su sentido pleno cuando se entrega.
- Manifiesta la gloria de Dios
en la debilidad humana
NO MATARÁS
LA LEY SANTA DE DIOS: La doctrina moral de la
Iglesia sobre la vida
"Si
quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" Evangelio y
mandamiento [52]
- Relación esencial entre el
mandamiento divino "no matarás" y el amor de Dios.
- Dios dona la vida al hombre y
pide que la respete, así el don se hace mandamiento y el mandamiento
don.
"Pediré
cuentas de la vida del hombre al hombre": la vida humana es sagrada e
inviolable [53-57]
- Es sagrada porque es creada
por Dios a su imagen y semejanza.
- Es inviolable porque refleja
la inviolabilidad misma de Dios.
- El mandamiento "no
matarás" tiene como finalidad defenderla y marcar el límite que
nunca puede ser transgredido: la eliminación directa y voluntaria de un
inocente.
La legítima defensa:
·
Es un derecho basado en el valor intrínseco de la vida y en el
deber de amarse a sí mismo no menos que los demás.
·
Nadie puede renunciar al derecho de defenderse por amar poco
la vida, pero sí movido por un amor heroico según el espíritu del Evangelio.
·
Es además un deber para aquel que es responsable de la vida de
otro.
·
La vida del agresor se debe atribuir a él mismo que se expuso
con su acción.
La pena de muerte:
Hay que enmarcarla en el contexto de
la Justicia social; esto implica:
·
La pena tiene como fin reparar el desorden introducido por la
falta.
·
La autoridad pública debe imponer una expiación reparatoria.
·
La pena salvaguarda el orden público y ofrece al reo la
posibilidad de enmendarse.
·
Para conseguir esto hay que decidir bien la medida y la
calidad de la pena.
·
Si los medios incruentos bastan, se han de preferir porque son
más conformes a la dignidad de la persona.
·
Sólo en casos de absoluta necesidad, la pena de muerte es
legítima.
o
Cuando la defensa de
la sociedad no es posible de otro modo.
o
Hoy esos casos son
prácticamente inexistentes.
Catalogación moral: el mandamiento
"no matarás" tiene valor absoluto cuando se refiere a la persona
inocente, por eso la eliminación directa y voluntaria de un ser humano
inocente es gravemente inmoral"; es una doctrina:
·
Fundada en la ley moral natural
·
Afirmada en la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición
de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal.
·
Ninguna ley civil puede legítimamente autorizar, permitir o
imponer la muerte de un inocente.
"Mi
embrión tus ojos lo veían": el delito abominable del aborto [58-63]
- El aborto es la eliminación
deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la
fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento.
- Catalogación moral: ninguna
razón, aún siendo grave y dramática, jamás puede justificar la eliminación
deliberada de un ser inocente, por eso el aborto directo, es decir,
querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave; es
una doctrina:
Fundada en la ley moral natural
·
Afirmada en la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición
de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal.
·
La enseñanza del Magisterio, más allá de los debates
científicos y de las afirmaciones filosóficas, implica el respeto del ser
humano como persona desde su concepción.
·
Excomunión para quien lo comete conociendo la pena, incluidos
los cómplices sin cuya cooperación no se hubiera producido.
Se intenta justificar:
·
Sosteniendo que en los primeros días no hay vida humana
personal.
·
Se ha oscurecido la conciencia de su gravedad por la pérdida
del sentido moral por el "engaño lingüístico", por el deseo de
preservar la salud o el nivel de vida.
Responsabilidad y complicidad:
·
La madre que decide, pide y procura la eliminación.
·
El padre cuando induce a ello a la madre o en algún modo la
favorece
·
Los familiares o amigos cuando la presionan física o
psicológicamente.
·
Los médicos y el persona; sanitario cuando colaboran en ello.
·
Los legisladores que promueven y apoyan las leyes abortistas y
no han asegurado políticas familiares adecuadas.
·
Las instituciones, fundaciones, asociaciones que favorecen el
permisivismo sexual, el menosprecio de la maternidad, la difusión del aborto
en el mundo.
Intervención sobre los embriones
humanos: el juicio moral sobre el aborto se aplica también a las nuevas
formas de intervención sobre los embriones que comportan su destrucción.
"Yo
doy la muerte y doy la vida": el drama de la eutanasia [64-67]
La eutanasia es una acción u omisión
que por su naturaleza y en la intención causa la muerte con el fin de
eliminar cualquier dolor.
Es lícito:
·
El rechazo al "ensañamiento terapéutico": o sea,
intervenciones médicas desproporcionadas o demasiado gravosas.
·
Cuidados paliativos: analgésicos y sedantes, es digno de
elogio quien acepta voluntariamente sufrir renunciando a tratamientos contra
el dolor para conservar plena lucidez y participar de manera consciente en la
pasión de Señor.
Catalogación moral: en cuanto a la
eliminación deliberada de una persona humana es moralmente inaceptable, por
eso la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios; es una doctrina:
·
Fundada en la ley moral natural
·
Afirmada en la Sagrada Escritura, transmitida por la Tradición
de la Iglesia y enseñada por el Magisterio ordinario y universal.
La catalogación moral de la eutanasia
conlleva la malicia del suicidio o del homicidio, y se puede configurar en
tres formas: el suicidio, el suicidio asistido y el homicidio.
Es síntoma de la "cultura de la
muerte"
·
Fruto de un contexto cultural cerrado a la trascendencia y de una
visión hedonista de la vida que rechaza el sufrimiento y busca en forma
egoísta solamente el propio bien
·
El hombre se cree criterio y norma de sí mismo y piensa que
tiene derecho de adueñarse de su propia muerte.
·
Se intenta justificar porque el enfermo la solicita o por
falsa piedad.
El verdadero amor y la auténtica
piedad se solidifican con la fe en Cristo y la esperanza en la resurrección.
"Hay
que obedecerá Dios antes que a los hombres": la ley civil y la ley moral
[68-74]
Característica propia de las amenazas
actuales contra la vida: exigir la legitimación jurídica como si los delitos
fueran derechos que el Estado debe reconocer a los ciudadanos.
Justificaciones y motivos de la
pretendida legitimación jurídica:
·
La cultura democrática según la cual la ley debe manifestar la
voluntad de la mayoría, y por lo tanto, el político en su actividad debe
distinguir netamente entre el ámbito público y privado.
·
En una sociedad pluralista cada uno es autónomo para disponer
de su vida y de la que lleva en su seno.
·
Dado que la norma objetiva es inaccesible para todos, sólo el
relativismo ético es compatible con la democracia y garantiza la tolerancia,
mientras que la norma objetiva lleva al autoritarismo e intolerancia.
·
Sólo quien se encuentra prácticamente en esa situación (madre
embarazada, anciano o enfermo terminal) es realmente capaz de decidir y, por
lo tanto, debe poder decidir por sí mismo.
·
Se evita la práctica ilegal y no controlada.
Raíz común de estas motivaciones:
·
Relativismo ético que caracteriza a la cultura contemporánea
·
La lógica proporcionalista para determinar y calcular el bien
·
La democracia considerada como fin
Elementos fundamentales entre las
relaciones entre la ley civil y la ley moral:
El cometido de la ley civil es asegurar
el bien común de las personas, mediante el reconocimiento y la defensa de sus
derechos fundamentales, la promoción de la paz y de la moralidad pública.
La democracia es un
"ordenamiento" y, como tal, un instrumento y no un fin; su
moralidad depende de cómo ese ordenamiento se conforma con la ley moral
natural:
·
La ley moral natural es punto de referencia normativo y base
estable de la ley civil, de la democracia y de la paz duradera
·
La ley civil es ley legítima y obligante en cuanto está
conforme con la ley moral natural; por el contrario, si la contradice no es
ya ley, sino abuso de autoridad, y por tanto no obliga
Las leyes civiles que legitiman el
aborto y la eutanasia:
·
Contradicen el primero y principal derecho de la persona y no están
conforme a la ley moral natural; son intrínsecamente injustas e inicuas.
·
Se oponen al bien del individuo y al bien común, y por lo
tanto están privadas de toda validez jurídica.
·
No obligan moralmente ya que carecen de auténtica validez
jurídica.
·
Establecen la grave obligación de oponerse a ellas, restringir
sus efectos y no colaborar en sus aplicación o difusión.
La cooperación en acciones moralmente
malas: no es lícito prestar colaboración formal, esto es, colaboración
directa o participación en a intención del agente principal.
La posibilidad de no colaborar en
leyes injustas es un derecho humano fundamental y como tal debería estar
previsto y protegido por la misma ley civil.
"Amarás
a tu prójimo como a ti mismo": "promueve" la vida [75-77]
·
El "no" de los preceptos morales negativos indica el
límite absoluto infranqueable, pero abre también al "si" del amor y
promoción de la libertad
·
Es un "no" al servicio de muchos "si" de
amor, donación y servicio según el ejemplo de Cristo.
A MÍ ME LO HICISTEIS
POR UNA NUEVA CULTURA DE LA VIDA HUMANA
"Vosotros
sois el pueblo adquirido por Dios para anunciar sus alabanzas": el
pueblo de la vida y para la vida [78-79]
La Iglesia ha recibido la misión de
evangelizar, y esta misión conlleva:
·
Anunciar el Evangelio de la vida
·
Celebrarlo en la liturgia y en la vida diaria
·
Servirlo y promoverlo con la propia vida
La Iglesia es el "pueblo de la
vida y para la vida": se trata de una misión no sólo individual sino
también comunitaria, pues somos "pueblo de Dios"
"Lo
que hemos visto y oído, os lo anunciamos": Anunciar el Evangelio de la
vida [80-82]
El núcleo del Evangelio de la vida es
Cristo mismo, Él es la vida, por eso se trata de anunciar el núcleo de este
Evangelio, es decir:
·
Que Dios es un ser vivo y nos llama a la comunión con Él
·
Que la vida humana es don y signo del amor de Dios
·
Que en cada hombre está el rostro de Cristo
·
Que existe un vínculo indivisible entre la persona, su vida y
su corporeidad
·
Que el don de uno mismo es la realización plena de la libertad
Las consecuencias de este mismo
Evangelio de la vida son:
·
La vida humana es sagrada e inviolable, y por eso son
inaceptables el aborto procurado y la eutanasia.
·
El amor da sentido a la vida, esclarece la verdad de la
sexualidad y de la procreación humana, e ilumina el misterio del sufrimiento
y la muerte.
·
La ciencia y la técnica están ordenadas al hombre y a su
desarrollo integral
·
La sociedad debe respetar, defender y promover la vida de cada
persona, en todo momento y condición.
"Te
doy gracias por tantas maravillas, prodigio soy": celebrar el Evangelio
de la vida [83-86]
·
Cultivar en nosotros la contemplación en la fe para descubrir
el prodigio y la maravilla que es cada hombre.
·
Celebrar el Dios de la vida y el Dios que da la vida: en la
oración cotidiana, en las ceremonias del año litúrgico y en los sacramentos.
·
Apreciar y valorar los gestos de los diferentes países y
tradiciones culturales. |