La revelación de Dios

Info 

ArteTienda | Clases | Consulta Espiritual |Familia | Info  | Foros  | Reflexión Santoral | Música | Noticias | EvangelioDonativos | Patrocinadores | Anúnciate | ¿Quiénes somos?

Atrás Principal Arriba Siguiente


...Unam, Sanctam, Catholicam et Apostolicam...

Buscar


 
En Church Forum  
En Buscar en Google     

Principal
Arriba
Índice Alfabético

Apologética
La Biblia
Cristo
Doctrina
Doctrina Social de la Iglesia
Familia y Vida
La Iglesia
Leyendas negras de la Iglesia
Los Sacramentos
Historia de la Iglesia
Moral Cristiana
Guía Litúrgica
Magisterio de la Iglesia
Mujer
Manual de Oraciones
Devociones
El Papa
Vocaciones

  Arte
  Apologética
  Clases
  Consulta Espiritual
  Evangelio Ilustrado
  Familia y Vida
  Foros
  Música
  Noticias
  Cristo
  La Virgen María
  La Biblia
  Doctrina
  Doctrina Social de la Iglesia
  Sacramentos
  Liturgia
  Info
  Mujer
  La Iglesia
  Magisterio de la Iglesia 
  Historia de la Iglesia
  Leyendas negras de la Iglesia
  El Papa
  Vocaciones 
  Oraciones 
  Vida de perfección
  Moral Cristiana
  Reflexión
  Santoral
  Tienda
  Donativos
  Patrocinadores
  Anúnciate
  ¿Quiénes somos?
  Suscripciones

  


...Unam, Sanctam, Catholicam et Apostolicam...

Buscar


 
En Church Forum  
En Buscar en Google     

Principal
Arriba

Apologética
La Biblia
Cristo
Doctrina
Familia y Vida
La Iglesia
Leyendas negras de la Iglesia
Los Sacramentos

Magisterio de la Iglesia
Mujer
Manual de Oraciones
El Papa

  Arte
  Apologética
  Clases
  Consulta Espiritual
  Evangelio Ilustrado
  Familia y Vida
  Foros
  Música
  Noticias
  Cristo
  La Virgen María
  La Biblia
  Doctrina
  Doctrina Social de la Iglesia
  Sacramentos
  Liturgia
  Info
  Mujer
  La Iglesia
  Magisterio de la Iglesia 
  Historia de la Iglesia
 
  Vida de perfección
  Moral Cristiana
  Reflexión
  Santoral
  Tienda
  Donativos
  Patrocinadores
  Anúnciate
  ¿Quiénes somos?
  Suscripciones

  


back up

PRIMERA PARTE
LA PROFESIÓN DE LA FE

PRIMERA SECCIÓN
«CREO»-«CREEMOS»

CAPÍTULO SEGUNDO
DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

50 Mediante la razón natural, el hombre puede conocer a Dios con certeza a partir de sus obras. Pero existe otro orden de conocimiento que el hombre no puede de ningún modo alcanzar por sus propias fuerzas, el de la Revelación divina (cf. Cc. Vaticano I: DS 3015). Por una decisión enteramente libre, Dios se revela y se da al hombre. Lo hace revelando su misterio, su designio benevolente que estableció desde la eternidad en Cristo en favor de todos los hombres. Revela plenamente su designio enviando a su Hijo amado, nuestro Señor Jesucristo, y al Espíritu Santo.

ARTÍCULO 1
LA REVELACIÓN DE DIOS

I Dios revela su designio amoroso 

51 "Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina" (DV 2).

52 Dios, que "habita una luz inaccesible" (1 Tm 6,16) quiere comunicar su propia vida divina a los hombres libremente creados por él, para hacer de ellos, en su Hijo único, hijos adoptivos (cf. Ef 1,4-5). Al revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias fuerzas.

53 El designio divino de la revelación se realiza a la vez "mediante acciones y palabras", íntimamente ligadas entre sí y que se esclarecen mutuamente (DV 2). Este designio comporta una "pedagogía divina" particular: Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo.

S. Ireneo de Lyon habla en varias ocasiones de esta pedagogía divina bajo la imagen de un mutuo acostumbrarse entre Dios y el hombre: "El Verbo de Dios ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre para acostumbrar al hombre a comprender a Dios y para acostumbrar a Dios a habitar en el hombre, según la voluntad del Padre" (haer. 3,20,2; cf. por ejemplo 17,1; 4,12,4; 21,3).

II Las etapas de la revelación

Desde el origen, Dios se da a conocer

54 "Dios, creándolo todo y conservándolo por su Verbo, da a los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya desde el principio" (DV 3). Los invitó a una comunión íntima con él revistiéndolos de una gracia y de una justicia resplandecientes.

55 Esta revelación no fue interrumpida por el pecado de nuestros primeros padres. Dios, en efecto, "después de su caída alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras" (DV 3).

Cuando por desobediencia perdió tu amistad, no lo abandonaste al poder de la muerte...Reiteraste, además, tu alianza a los hombres (MR, Plegaria eucarística IV,118).

La alianza con Noé

56 Una vez rota la unidad del género humano por el pecado, Dios decide desde el comienzo salvar a la humanidad a través de una serie de etapas. La Alianza con Noé después del diluvio (cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economía divina con las "naciones", es decir con los hombres agrupados "según sus países, cada uno según su lengua, y según sus clanes" (Gn 10,5; cf. 10,20-31).

57 Este orden a la vez cósmico, social y religioso de la pluralidad de las naciones (cf. Hch 17,26-27), está destinado a limitar el orgullo de una humanidad caída que, unánime en su perversidad (cf. Sb 10,5), quisiera hacer por sí misma su unidad a la manera de Babel (cf. Gn 11,4-6). Pero, a causa del pecado (cf. Rom 1,18-25), el politeísmo así como la idolatría de la nación y de su jefe son una amenaza constante de vuelta al paganismo para esta economía aún no definitiva.

58 La alianza con Noé permanece en vigor mientras dura el tiempo de las naciones (cf. Lc 21,24), hasta la proclamación universal del evangelio. La Biblia venera algunas grandes figuras de las "naciones", como "Abel el justo", el rey-sacerdote Melquisedec (cf. Gn 14,18), figura de Cristo (cf. Hb 7,3), o los justos "Noé, Daniel y Job" (Ez 14,14). De esta manera, la Escritura expresa qué altura de santidad pueden alcanzar los que viven según la alianza de Noé en la espera de que Cristo "reúna en uno a todos los hijos de Dios dispersos" (Jn 11,52).

Dios elige a Abraham

59 Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abraham llamándolo "fuera de su tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él "Abraham", es decir, "el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las naciones de la tierra" (Gn 12,3 LXX; cf. Ga 3,8).

60 El pueblo nacido de Abraham será el depositario de la promesa hecha a los patriarcas, el pueblo de la elección (cf. Rom 11,28), llamado a preparar la reunión un día de todos los hijos de Dios en la unidad de loa Iglesia (cf. Jn 11,52; 10,16); ese pueblo será la raíz en la que serán injertados los paganos hechos creyentes (cf. Rom 11,17-18.24).

61 Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo Testamento han sido y serán siempre venerados como santos en todas las tradiciones litúrgicas de la Iglesia.

Dios forma a su pueblo Israel

62 Después de la etapa de los patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de la esclavitud de Egipto. Estableció con él la alianza del Sinaí y le dio por medio de Moisés su Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al único Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez justo, y para que esperase al Salvador prometido (cf. DV 3).

63 Israel es el pueblo sacerdotal de Dios (cf. Ex 19,6), el que "lleva el Nombre del Señor" (Dt 28,10). Es el pueblo de aquellos "a quienes Dios habló primero" (MR, Viernes Santo 13: oración universal VI), el pueblo de los "hermanos mayores" en la fe de Abraham.

64 Por los profetas, Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación, en la espera de una Alianza nueva y eterna destinada a todos los hombres (cf. Is 2,2-4), y que será grabada en los corazones (cf. Jr 31,31-34; Hb 10,16). Los profetas anuncian una redención radical del pueblo de Dios, la purificación de todas sus infidelidades (cf. Ez 36), una salvación que incluirá a todas las naciones (cf. Is 49,5-6; 53,11). Serán sobre todo los pobres y los humildes del Señor (cf. So 2,3) quienes mantendrán esta esperanza. Las mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel, Miriam, Débora, Ana, Judit y Ester conservaron viva la esperanza de la salvación de Israel. De ellas la figura más pura es María (cf. Lc 1,38).

III Cristo Jesús, «mediador y plenitud de toda la Revelación»(DV 2)

Dios ha dicho todo en su Verbo

65 "De una manera fragmentaria y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por su Hijo" (Hb 1,1-2). Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En El lo dice todo, no habrá otra palabra más que ésta. S. Juan de la Cruz, después de otros muchos, lo expresa de manera luminosa, comentando Hb 1,1-2:

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar; porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad (San Juan de la Cruz, Subida al monte Carmelo 2,22,3-5: Biblioteca Mística Carmelitana, v. 11 (Burgos 1929), p. 184.).

No habrá otra revelación

66 "La economía cristiana, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo" (DV 4). Sin embargo, aunque la Revelación esté acabada, no está completamente explicitada; corresponderá a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido en el transcurso de los siglos.

67 A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas "privadas", algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Estas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de "mejorar" o "completar" la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia. Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (sensus fidelium) sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia.

La fe cristiana no puede aceptar "revelaciones" que pretenden superar o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas Religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes "revelaciones".

Resumen

68 Por amor, Dios se ha revelado y se ha entregado al hombre. De este modo da una respuesta definitiva y sobreabundante a las cuestiones que el hombre se plantea sobre el sentido y la finalidad de su vida.

69 Dios se ha revelado al hombre comunicándole gradualmente su propio Misterio mediante obras y palabras.

70 Más allá del testimonio que Dios da de sí mismo en las cosas creadas, se manifestó a nuestros primeros padres. Les habló y, después de la caída, les prometió la salvación (cf. Gn 3,15), y les ofreció su alianza.

71 Dios selló con Noé una alianza eterna entre El y todos los seres vivientes (cf. Gn 9,16). Esta alianza durará tanto como dure el mundo.

72 Dios eligió a Abraham y selló una alianza con él y su descendencia. De él formó a su pueblo, al que reveló su ley por medio de Moisés. Lo preparó por los profetas para acoger la salvación destinada a toda la humanidad.

73 Dios se ha revelado plenamente enviando a su propio Hijo, en quien ha establecido su alianza para siempre. El Hijo es la Palabra definitiva del Padre, de manera que no habrá ya otra Revelación después de El.

top
 

 


¿Te interesan estos
 temas?
Suscríbete GRATIS a nuestro boletín.
Tu e-mail
>>

 

Te recomendamos

Buscar  en la Tienda Church Forum

 

Tú puedes participar en Church Forum con:

Recomienda esta página

 

 

 

 


Church Forum colabora en la página Web de la Congregación para el Clero de la Santa Sede


Red Informática de la Iglesia en América Latina
Church Forum es miembro de la RIIAL

 

 

¿Te sirvió? Ayúdanos con un donativo

Atrás Principal Arriba Siguiente

[Principal] [Arriba] [Apologética] [La Biblia] [Cristo] [Doctrina] [Doctrina Social de la Iglesia] [Familia y Vida] [La Iglesia] [Leyendas negras de la Iglesia] [Los Sacramentos] [Historia de la Iglesia] [Moral Cristiana] [Guía Litúrgica] [Magisterio de la Iglesia] [Mujer] [Manual de Oraciones] [Devociones] [El Papa] [Vocaciones]

[Principal] [Arriba] ["Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,] [Los misterios de la vida de Cristo] [Catecismo de la Iglesia católica. Jesús e Israel] [Catecismo de la Iglesia católica. Jesús murió crucificado] [Catecismo de la Iglesia católica. Jesucristo fue sepultado] [Catecismo de la Iglesia católica. Cristo descendió a los infiernos] [Catecismo de la Iglesia católica. Al tercer día resucitó de entre los muertos] [Catecismo de la Iglesia católica. "Creo en el perdón de los pecados"] [Catecismo de la Iglesia católica. Creo en la resurrección de la carne] [Catecismo de la Iglesia católica. Creo en la vida eterna] [Catecismo de la Iglesia católica. La Iglesia en el designio de Dios] [Catecismo de la Iglesia católica. La Iglesia, Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo, Templo del Espíritu Santo] [Catecismo de la Iglesia católica. La Iglesia es una, santa, católica y apostólica] [Catecismo de la Iglesia católica. Los fieles de Cristo: jerarquía, laicos, vida consagrada] [Catecismo de la Iglesia católica. La comunión de los santos] [Catecismo de la Iglesia católica. María, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia] [El Hijo de Dios se hizo hombre] [Primera parte. Profesión de la fe] [La revelación de Dios] [La transmisión de la revelación divina] [La Sagrada Escritura] [La respuesta del hombre a Dios. Creo] [La respuesta del hombre a Dios. Creemos] [La profesión de la fe cristiana] [Catecismo de la Iglesia católica. La profesión de la fe: Creo en Dios padre] [Catecismo de la Iglesia católica. El Padre] [Catecismo de la Iglesia católica. Todopoderoso] [Catecismo de la Iglesia católica. El Creador] [Catecismo de la Iglesia católica. El cielo y la tierra] [Catecismo de la Iglesia católica. El hombre] [Catecismo de la Iglesia católica. La caída] [Catecismo de la Iglesia católica. Creo en Jesucristo, Hijo único de Dios] [Catecismo de la Iglesia católica, "Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor"] [Catecismo de la Iglesia católica. Jesucristo subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso] [Catecismo de la Iglesia católica. "Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos"] [Catecismo de la Iglesia católica. Creo en el Espíritu Santo] [Catecismo de la Iglesia católica. Creo en el Espíritu Santo. artículo 8] [Catecismo de la Iglesia católica. Creo en la Santa Iglesia católica]

www.churchforum.org : ArteTienda | Clases | Consulta Espiritual | Familia | Info  | Foros  | Reflexión Santoral | Música | Noticias | EvangelioDonativos | Patrocinadores | Anúnciate | ¿Quiénes somos?

Copyright