¿Qué pensar de todo esto?
Siempre Fiel
Ciertamente
la New Age es una propuesta atractiva para el espíritu contemporáneo: ofrece una perspectiva de
unidad e integración de todos aquellos elementos que la esquizofrenia de la modernidad había dispersado.
No
solo reúne el conocimiento científico con una opción religiosa y moral, sino que además integra
en una síntesis nueva elementos propios de las culturas más lejanas que siempre se nos
han presentado como atractivas. Y como si esto fuera poco, también pone al alcance de
todos las respuesta a los interrogantes más sofisticados, dando respuesta simple a todo lo "misterioso"
sin que deje de ser misterioso y por lo tanto seductor.
Estas son las características básicas
que han llevado a muchos a considerar a la Nueva Era como "la religión de
la globalización", ya que permite a cada individuo apropiarse de algo de cada cultura, con
la condición de no que no se comprometa firmemente con ninguna.
Todo tiene lugar en el
sistema, incluso elementos que no son de suyo cuestionables, tales como el yoga, la homeopatía,
la ecología, la ovniología, las flores de Bach, la parapsicología, el estudio de la historia
de las religiones, las prácticas de meditación, la gimnasia, etc.
Pero todo esto con una
gran comodidad ya que la
conciencia de Acuario no exige de nadie una conversión, sino
simplemente un cambio de visión; no es necesario renunciar a nada, cambiar nada en profundidad.
Lo único necesario realmente es adoptar una nueva perspectiva: el cristiano podría (en teoría) seguir
siendo "cristiano" con la sola condición de que su dogmatismo no le impida armonizarse con
los demás; el hedonista que busca sólo el cultivo del placer, no tiene porqué cambiar
mientras estas actitudes no lo limiten en su evolución; el egoísta, se encuentra a sus
anchas ya que la ley suprema se podría enunciar "ámate a tí mismo".
Buena parte de
la seducción que produce el movimiento puede adjudicarse al cultivo de un "ocultismo ambiguo". Un
principio ocultista muy antiguo enuncia que la ciencia salvadora que el hombre necesita ha sido
dada a conocer desde Adán y Eva a los hombres; pero no todos los hombres
pueden acceder a ella sino sólo aquellos que han sido debidamente iniciados, aquellos que a
través de su esfuerzo personal alcanzan el derecho de pertenecer a una elite reducida, depositaria
y transmisora de este conocimiento a través de la historia.
En todas las tradiciones ocultistas, esta
pertenencia a la elite se consigue a través de una
serie de "trabajos" que prueban
las cualidades y la integridad moral de quien pretende acceder a estos conocimientos; por esta
razón tanto los rituales como el contenido mismo de la revelación permanecen ocultos, de allí
la denominación de "ciencias ocultas".
La ciencia de Acuario ha revolucionado estos conceptos y ha logrado
convertir lo que hasta hace poco era privilegio de solo un grupo reducido de elegidos,
en un bien de consumo accesible a cualquier bolsillo de clase media. Se mantiene ciertamente
un aura de ocultismo: se habla de conocimientos ancestrales ocultos al común de los hombres,
incluso se divide a los hombres en espirituales y carnales -o en terminología acuariana: aquellos
que alcanzan su conciencia crística y los que aún no han evolucionado-.
Pero el proceso de
iniciación ya no se centra en sofisticados y temibles rituales secretos de magia, sino simplemente
en la posibilidad de compartir las conferencias de un gurú, hacer un viaje para participar
en los cursos de alguno de los grandes maestros, o simplemente comprar la bibliografía de
moda.
Pero el interrogante más grave es otro: ¿Comer brotes de soja es New Age?, ¿Quién
se preocupa por la ecología es New Age?, ¿Puede un cristiano adscribirse a la filosofía
de la Nueva Era?
Distinguiendo el envase del contenido
Gran parte de los interrogantes que se plantean
provienen de la manera confusa en que se presenta el movimiento utilizando la técnica de
citar autoridades en temas afines para captar la benevolencia de sus seguidores. Así, por ejemplo,
muchos católicos se encuentran confundidos ya que en numerosos casos suele citarse o hacerse referencia
a gestos de la Madre Teresa de Calcuta o Juan Pablo II.
Claro que siempre
se trata de referencias marginales a sus personalidades: alguna referencia a temas ecológicos, o frases
sobre el amor a los niños; nunca se presenta la integridad del mensaje, que en
este caso supondría la aceptación de la fe cristiana.
Por esto es necesario ser muy cautos
y ejercer un prudente discernimiento para distinguir claramente lo que es el núcleo central de
esta corriente cultural, de toda una amplia gama de elementos que se han desarrolado independientemente
y luego han sido parcialmente asumidos por ella.
Hay un sinnúmero de técnicas, elementos, inquietudes,
cuyo origen es en muchos casos antiquísimo, y que actualmente son conocidos por el gran
público bajo un ropaje exclusivamente New Age; tales son el caso de la homeopatía, las
terapias y comidas naturistas, las
técnicas de relajación, la misma psicología y la propia parapsicología.
Todos
estos elementos tienen entidad, importancia y desarrollo por sí mismos, pero han sido asumidos como
propios de esta Nueva Era y de hecho muchos tienden a confundirlos con ella.
En consecuencia,
cada uno de estos elementos debe ser considerado y valorado en sí misno, no necesariamente
ligado o engarzado en el complejo cultural de Acuario. Apreciar los valores nutricionales de la
miel y la jalea real no implican necesariamente aceptar los postulados ideológicos de la Nueva
Era.
Claro que tampoco debe descuidarse el hecho de que muchos elementos que se presentan en
el contexto New Age -especialmente los ligados al campo de las medicinas no convencionales y
las terapias sacadas del campo de la psicología-, han sido desgajadas del entorno médico o
psiquiátrico de origen, y que en consecuencia pueden resultar altamente perjudiciales si se utilizan bajo
la guía exclusiva de un libro o un artículo de revista, y sin el adecuado
asesoramiento profesional.
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