| Eran dos hermanos. En el mundo se llamaban
Constanino y Miguel. Al entrar de religiosos les pusieron sus nuevos nombres. Son los dos grandes apóstoles de los países esclavos (países de gentes de
cabellos rubios y ojos claros, que están en el centro de Europa. siete hermanos. Metodio era el mayor y Cirilo el menor de
todos.
Cirilo llegó a ser un gran profesor de filosofía en
Constantinopla, y Metodio fue nombrado gobernador. Pero ambos se desilusionaron de lo
mundano y se hicieron religiosos en un convento.
El emperador de Constantinopla los envió de misioneros de los
eslavos (Yugoslavia, Checoslovaquia, Bulgaria, Croacia) y ellos descubrieron allá que el
mejor método para evangelizar a esas gentes era celebrarles las ceremonias religiosas en
el propio idioma de esos pueblos (y no en latín o en griego como se acostumbraba en esos
tiempos). Cirilo inventó un alfabeto propio para esas gentes (que no tenían escritura
propia) y tuvieron enorme aceptación su predicación y sus ceremonias religiosas.
Los alemanes se les opusieron fuertemente a que emplearan el idioma
eslavo y los acusaron en Roma. Los dos santos misioneros se dirigieron allá a dar
explicaciones. Se encontraron los restos del Papa San Clemente Primero, y los llevaron a
Roma y esto hizo que les hicieran allí un enorme recibimiento. El Sumo Pontífice les
oyó explicar por que empleaban el idioma eslavo en las ceremonias religiosas y aprobó
todo lo que habían hecho y les concedió plenos poderes para seguir predicando.
San Cirilo se había enfermado por tanto trabajar y predicar en
climas muy fuertes, y murió en Roma el 14 de febrero del año 869. El Santo Padre ordenó
que le hicieran un entierro solemnísimo y que lo sepultaran junto a los restos del Papa
San Clemente.
Como en los países eslavos se necesitan muchos sacerdotes y allá
no había obispos que los ordenaran, el Papa consagró obispo a San Metodio y le concedió
plenos poderes para ir a predicar en aquellas regiones.
Pero al volver a su campo de apostolado, se encontró Metodio con
que los envidiosos le pusieron muchas trampas, y al fin lo secuestraron y lo tuvieron dos
años preso en una oscura prisión. Pero al fin lo supo el Sumo Pontífice, el cual dio un
decreto diciendo que si no dejaban libre al obispo Metodio quedaban excomulgados y fuera
de la Iglesia Católica los que lo tenían preso y secuestrado. Y así obtuvo de nuevo su
libertad y siguió predicando y evangelizando incansablemente.
A San Cirilo y Metodio se debe en gran parte que los países de
Checoslovaquia, Eslovenia y Croacia se hayan mantenido católicos y no se hayan pasado a
otra religión como la ortodoxa griega. En esos países son muy estimados porque les
dieron un alfabeto y un modo de escribir que aún conservan y que ha producido grandes
escritores y literatos.
Otro de los grandes méritos de estos dos santos fue el haber
llevado al pueblo eslavo la Santa Biblia en el idioma de aquellos países. Esto, aunque
les trajo muchas persecuciones, sin embargo hizo que las gentes lograran leer y entender
el Libro Sagrado.
¡Por nuestro país y por los países eslavos para que se conserven
siempre fieles a la religión católica, por todos los siglos: San Metodio y San Cirilo,
rogad por nosotros!
Los que enseñen a otros a ser santos, brillarán como estrellas por
toda la eternidad (S. Biblia. Prof. Daniel) |